La actitud asumida por la APLA (Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas) de realizar un paro el viernes último, afectando a más de 150 vuelos de Aerolíneas Argentinas, entre otras compañías, demuestra la caótica situación por la que atraviesa la empresa que desde hace tiempo viene incumpliendo programas de vuelo, que afectan a mucha gente y que se reflejan en los balances de la compañía, a pesar de la política de regularización y equilibrio de costos implementados por la actual administración.
El último paro fue calificado de “salvaje” por las autoridades de Aerolíneas ya que estuvo instigado por Pablo Biró, secretario general de APLA, un dirigente gremial ligado a la Cámpora que conduce a la asociación desde hace 12 años. El conflicto se originó cuando los gremialistas resolvieron interrumpir abruptamente la mesa de negociaciones en la cual se estaban discutiendo aumentos salariales en el marco de las paritarias del sector. Los pilotos exigen un incremento del 70% mientras que la compañía ofrece un 11%.
La imposibilidad de la compañía aérea de un ofrecimiento salarial mayor responde a que se están siguiendo los lineamientos impuestos por el Gobierno nacional para las empresas del Estado, dentro del objetivo de que la empresa sea más eficiente luego de años de déficit operativo.
Las pretensiones de los pilotos están totalmente fuera de toda lógica vinculada a la situación de Aerolíneas y del país en general, ya que pretender un aumento en el porcentaje que exigen es acentuar o empeorar la crisis de la compañía. En este sentido se supo que los pilotos están ganando entre 3 y 10 millones de pesos, dependiendo de la antigüedad y viajes que realicen, y gozan de otros beneficios como pasajes en clase ejecutiva para ellos y su familia; la disponibilidad de remises para que los busquen de sus casas y vacaciones extendidas.
En 2023 Aerolíneas perdió U$S 390 millones, con una sensible mejora para este año pero manteniendo un déficit de U$S 73 millones. Esto se ha conseguido recortando gastos y reduciendo el personal por medio de retiros voluntarios y negociaciones con los empleados, con lo que se ha achicado la planta en 1.426 empleados. El ajuste también ha incluido la reducción de rutas no rentables como la que operaba entre Buenos Aires y Nueva York.
Todos conocen que en los planes del gobierno estaba la privatización de la compañía, pero esto no podrá ser por ahora debido a que la iniciativa quedó fuera de la Ley Bases. Por eso, la actual administración se ha propuesto llevarla a un punto de equilibrio para que luego pase a ser rentable en un mercado que es muy competitivo.
Los paros dispuestos por los pilotos, como también por los otros gremios aeronáuticos, tienen un fuerte impacto en la imagen de Aerolíneas Argentinas, que es considerada a nivel internacional como una compañía poco confiable e irregular. Según los encargados de otorgar los premios Skytrax, uno de los más prestigiosos de la industria de la aviación, nuevamente la empresa quedó afuera de figurar entre las mejores 100 líneas aéreas del mundo, lo que no es muy alentador. Esto influyen en diversas áreas, especialmente en el turismo que tiene en cuenta estos detalles a la hora de elegir las aerolíneas.
