Las últimas evaluaciones internacionales realizadas por la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) entre 16 países sudamericanos arrojó un dato alarmante para nuestro país. Determinó que en la Argentina el 46% de los niños en edad escolar no entienden lo que leen, y al ser más preciso reveló que uno de cada dos alumnos de tercer grado están en esta situación.

La gravedad de la situación hizo que el Observatorio Argentino por la Educación, un movimiento plural e independiente que tiene como objetivo transformar la educación, priorizando el fortalecimiento de la educación pública, junto a otras 180 organizaciones se apuraran en lanzar una campaña nacional por la alfabetización cuyo objetivo es visibilizar lo que ocurre con la comprensión lectora en la Argentina, para que esta sea prioridad en la agenda educativa.

La consigna de la campaña es una sola, además de ser determinante: “Que entiendan lo que lean”, ya que sin esta habilidad a cualquier persona le resulta imposible incursionar en el mundo que ofrece la lectura para adquirir una mayor capacidad intelectual y del desarrollo del cerebro.

Según las evaluaciones de la Unesco la preocupante situación de nuestro país se ve acentuada entre los alumnos de menor nivel socioeconómico en el que los chicos que no entienden lo que leen asciende al 61,5%.

Otra medición revela que mientras para la región el promedio de niños con más alto desempeño en lectura es de 2 de cada 10 alumnos (21%), el de Argentina es de 1 cada 10 alumnos (14%), mientras que en Brasil y Perú es de 3 y 6 cada 10 alumnos, algo que históricamente no se había dado.

Por otra parte los resultados de las pruebas internacionales PISA 2022, que evalúa estudiantes de 15 años de 81 países, determinó que Argentina atraviesa una crisis en el aprendizaje de la lectura y la escritura que se proyecta a lo largo de la trayectoria de los estudiantes en todos los niveles socioeconómicos. En el nivel más bajo 7 de cada 10 estudiantes no alcanzan el nivel mínimo de lectura. Mientras que en el más alto son 3 de cada 10 los que tampoco lo alcanzan. Esto hace que nuestro país esté en desventaja con países como Chile, Uruguay, Colombia, Perú y México.

La campaña con la que se quiere intentar revertir esta situación apunta a la concientización para que la sociedad visibilice el tema de la alfabetización y para que los gobiernos nacional y provinciales prioricen políticas en este sentido. La premisa principal es que los niños van a la escuela para aprender a aprender y para ello se necesita capacidad docente, y atención del alumno.

La mayoría de las entidades vinculadas a la educación han coincidido en que todas las provincias deben tener un plan de alfabetización que debe ser prioritario, ya que es un hecho que los procesos de alfabetización son el punto de partida para poder desarrollar proyectos de vida genuinos y posibilitadores del desarrollo personal y de las comunidades.