Se sabe que Estados Unidos y China concentran unas 100 empresas que representan el 40% de la inversión privada mundial en investigación y desarrollo de la inteligencia artificial (IA). El resto se divide en 118 países que por su poca participación, prácticamente, están ausentes de los debates sobre la gobernanza mundial de esta tecnología. Entre esos países está la Argentina, con una escasa presencia en el proceso de desarrollo hacia un mundo impulsado por la IA generativa, ubicándose mucho más atrás de México y Brasil que son los dos países de América Latina que han logrado destacarse en un informe sobre Tecnología e Innovación correspondiente al 2025, elaborado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).
Este organismo internacional ha detectado a nivel mundial una creciente desigualdad en el panorama de la IA, por lo que ha establecido una serie de pautas para que todos los países aprovechen su potencial y desarrollen esta tecnología en beneficio propio, teniendo en cuenta todas las ventajas que va a ofrecer en el campo de la producción y desarrollo económico.
Es un hecho que la inteligencia artificial se encamina a convertirse en un mercado mundial de casi 5 billones de dólares para el año 2033, lo que equivale al tamaño de la economía de un país como Alemania en la actualidad.
Todo indica que de no haber una reacción de los países menos desarrollados, los beneficios de la IA serán aprovechados por unos pocos países privilegiados, en donde se asientan las mayores empresas tecnológicas del mundo.
Desde la UNCTAD se aconseja una mayor cooperación internacional para que las personas presten una mayor atención a la tecnología y que los países den lugar a la creación de un marco mundial de inteligencia artificial, en relación a que se considera que el 40% de los empleos mundiales podrían verse afectados por la IA. En este punto se aclara que esta tecnología no se limita a sustituir puestos de trabajo, sino que también puede crear nuevas industrias y empoderar a los trabajadores. Si los gobiernos invierten en reciclaje, mejora de las cualificaciones y adaptación de la mano de obra, pueden garantizar que la IA mejores las oportunidades de empleo en lugar de eliminarlas.
En la actualidad la inteligencia artificial generativa se ha consolidado como una herramienta clave para la automatización de procesos empresariales, la mejora en la toma de decisiones y la optimización de recursos. Esto debe entenderse en la Argentina y cada una de sus regiones no solo en términos de interés empresarial sino también en la asignación de recursos financieros para la conformación de los presupuestos destinados al desarrollo de esta tecnología.
