Cometer algún delito siendo menor con edad para ser imputado penalmente (entre los 16 y sin haber cumplido 18 años) tiene una serie de ventajas procesales. Porque según la gravedad del delito el juez ordena un tratamiento tutelar con la finalidad de corregir y reencauzar al chico; porque un resultado no favorable de ese abordaje en el jovencito, implicará que sea juzgado y reciba un castigo como un mayor de edad. Sin embargo, conclusiones positivas sobre la modificación de su conducta, llevarán a que Fiscalía pueda pedir su absolución, o en todo caso que se le aplique el castigo previsto para el delito, pero en grado de tentativa (la escala se reduce en un tercio del máximo y la mitad del mínimo) por ser menor. Esta última salida tomó fiscal de la Niñez, Carlos Rodríguez, en un caso grave: el de un chico (hoy de 19 años) que cuando tenía 16 violó a su primita, que tenía 11 años. El mínimo de pena para la violación es de 6 años, pero ese monto se reduce al mínimo en caso de ser considerado en grado de tentativa, o sea, 3 años. Ese mínimo habilita a obtener una condena condicional, pero en este caso hubo una excepción: en un juicio abreviado entre el imputado y su defensor, Nicolás Gómez Camozzi, acordó con el fiscal 3 años de cumplimiento efectivo, es decir en la cárcel de Chimbas, dijeron fuentes judiciales.
El imputado había llegado libre al juicio, pero se fue esposado al Penal luego del fallo de la jueza, María Julia Camus, precisaron los voceros.
El hecho que complicó a este joven fue denunciado por su tía, madre de la víctima, el 15 de julio de 2022. Fue un día después de que su hija le contara por mensajes de texto (no se animó a decírselo personalmente) que, un año atrás, en verano, su primo había abusado de ella. Ante los psicólogos del ANIVI detalló que todo pasó una vez fue a quedarse en casa de sus tíos y mientras jugaba con una primita, en un momento quedó a solas en la habitación con su primo, quien la arrojó sobre la cama y la sometió a pesar de que ella gritó y se resistió. Solo paró cuando entró la hermanita del acusado, pero luego buscó asegurarse el silencio de su víctima: le dijo que volvería a violarla o le haría algo a algún familiar si se enteraba que había dicho algo.
La menor tuvo miedo. Pero al cabo de un año no aguantó más y le contó todo a su madre. Como era de esperare, su revelación acarreó problemas en la familia, pero sus padres apoyaron a la niña en todo momento y denunciaron.
A pesar de la condena, el joven no tendrá que cumplirla por completo. Es que los casos con penas de hasta 3 años, se puede conseguir la libertad condicional una vez cumplidos 8 meses de encierro.

