El agente Nahuel Agustín Rivas (24) conducía una camioneta Nissan Frontier de la subcomisaría de Médano de Oro, acompañado por el jefe y el oficial de servicio de esa sede policial. Transitaban hacia el Sur por Valentín Videla, en la zona de Las Chacritas, rumbo al depósito judicial de vehículos porque allí iban a dejar una moto. A la misma hora, alrededor de las 15,30 del jueves, José Luis de los Ríos (32) circulaba por la calle Echegaray hacia el Oeste. Había salido de trabajar en una finca cercana y marchaba hacia su casa, pero al llegar al cruce con Videla, nada pudo hacer para evitar el impacto contra la camioneta de la Policía. Y fue su fin.
Ayer, la fiscal Agostina Ventimiglia y el ayudante fiscal Ignacio Domínguez (UFI de Delitos Especiales), consideraron que el agente Rivas debía ser imputado por el delito de homicidio simple por conducción imprudente, porque no tenía prioridad de paso en el cruce donde ocurrió el siniestro la siesta del jueves.
Sin embargo, consideraron que el joven funcionario policial podía seguir transitando el proceso en libertad, con la única condición de someterse al proceso y presentarse cada vez que sea citado; y no salir del territorio provincial o nacional sin autorización judicial. Y así lo resolvió el juez de Garantías, Pablo León.
Nada dijo en su favor el policía imputado. Informalmente, trascendió que en el lugar del siniestro la visibilidad no era la óptima por un montículo de tierra y arbustos. Y que tal vez eso le haya impedido ver que venía la moto por esa otra calle de ripio.
Su defensor oficial, Hugo Trigo, negó cualquier vinculación y la imputación delictiva atribuida a su defendido.

