Cada tanto se habla del “desfasaje” existente entre adultos mayores y las nuevas tecnologías. Pero antes que eso, también es frecuente conocer la existencia de tratos no aceptables en la atención a mayores en las diferentes oficinas publicas o privadas y lo que es peor, también en el ámbito familiar.

Desde el ministerio de Desarrollo Humano a través de su dirección del Adulto Mayor acaba de comenzar a desarrollarse un amplio proyecto para ofrecer a la persona mayor un bienestar integral, “habilitando recursos que permitan y faciliten el desarrollo de un envejecimiento activo, que conduzca a mejorar su vida personal, familiar y social”.

En primer lugar se crearon talleres con una variada temática buscando motivar la interacción social y lo que las autoridades definen como “optimización en su calidad de vida”. Pero no todo son lecciones de conocimientos puntuales y generales, sino que también se atiende el aspecto físico con actividades destinadas a mejorar las funciones corporales de las personas que asistan. A su vez, está el arte, entre otras disciplinas, cuyas clases semanales se destinan a motivar la creatividad, y el manejo del celular “esencial para facilitar la accesibilidad al manejo de dispositivos” y estar más conectados con la comunidad.

En este caso del manejo del celular, una de las actividades que mas interés despierta en una mayoría de adultos, hay un paso mas avanzado que es la iniciativa conjunta entre el Gobierno de San Juan y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por la cual también se busca “reforzar el mercado laboral de mayores de 50 años” y que estén interesados en adquirir nuevos aprendizajes en este área, incluso para “insertarse o fortalecer su presencia en el mercado laboral”.

Para el secretario de Ciencia, Técnica e Innovación provincial, Germán Von Euw, estos cursos dictados mediante el programa Silver Tech que depende del BID, no generan ningún costo al Estado provincial, y son capacitaciones dictadas online y totalmente gratuitas. Entre los requisitos que fueron exigidos para inscribirse, están cumplir con la condición de la edad, tener título secundario, un dispositivo electrónico y acceso a internet. Evidentemente, en este caso sí son necesarias las habilidades digitales mínimas como manejar e-mails y descargar archivos, y los interesados dedican 6 horas semanales para el curso, mientras que su duración depende de la capacitación elegida.

En síntesis, se busca “dotar de nuevas capacidades a los adultos” para que, si están en edad todavía de trabajar y así lo deciden, puedan insertarse en el mundo laboral ya que brindan herramientas para que las personas puedan desarrollar sus propios emprendimientos y a su vez, muchas empresas “buscan este tipo de profesionales para sumarlos a sus staffs, existiendo poca oferta”, porque no les es suficiente con la inserción de graduados en este campo.