Dadas las posibilidades que tiene San Juan, el turismo religioso es una de las alternativas más interesantes y posibles de desarrollar ya que no hay departamento que no tenga alguna manifestación de estas características, traducidas en capillas, oratorios, lugares de oración y esculturas entre otros recursos que a la hora de recorrer y visitar resultan muy atractivos no solo desde el punto de vista de los creyentes sino también de la gente que valora su historia y lo que cada uno de estos lugares representa.

Departamentos como Iglesia, Calingasta y Caucete han aprovechado lo que poseen en materia religiosa para conformar los denominados caminos o corredores de la fe, que si bien ya están establecidos todavía carecen de una infraestructura optima y de atractivos complementarios para que su recorrido sea aún más llamativo. Un circuito de esta naturaleza no puede quedar librado a que la gente llegue hasta esos lugares y no encuentre ningún tipo de servicio como ocurre en la histórica Capilla de Achango, la más antigua de la provincia cuya actual construcción data de 1787, en el departamento Iglesia. De la misma manera hay otros tantos lugares religiosos que merecen su reconocimiento y que forman parte del paisaje autóctono de nuestra provincia.

A nivel general se observa un cierto relajamiento en explotar las posibilidades que ofrece el turismo religioso, tanto por parte de la Iglesia Católica como de los promotores de otros cultos y de las autoridades departamentales que en ocasiones no tienen en cuenta esta alternativa, la que también debería ser advertida por las áreas de Cultura y Turismo de la provincia.

Si bien existe la posibilidad de desarrollar el turismo religioso en todo el ámbito provincial, hay que reconocer que algunos departamentos cuentan con mayores recursos. Además de los cordilleranos al que se suma Caucete, encontramos atractivos en Sarmiento, Albardón, Ullum, Zonda y Santa Lucía. En este último departamento el próximo 15 de septiembre será inaugurado un santuario de la virgen de Shoenstatt que, sin duda, se convertirá en uno de los sitios religiosos de mayor concurrencia por las características especiales que posee.

Otro circuito que hay que tener en cuenta es el de la ciudad Capital y alrededores ya que en este ámbito se destaca la Iglesia Catedral, entre otros templos de gran significación como la Basílica de Nuestra Señora de los Desamparados. Como complemento está la posibilidad de hacer necroturismo, con una visita al Cementerio de la Capital, que posee mausoleos de gran riqueza arquitectónica.

El turismo religioso puede actuar como carta de presentación de otros atractivos turísticos que se ofrecen en la provincia y ser explotado en toda época y no solamente en Semana Santa como se lo ha estado haciendo hasta ahora.

El acondicionamiento de caminos, la señalización adecuada y la posibilidad de generar un entorno que ofrezca servicios esenciales como también la venta de souvenirs entre otros regionales, es indispensable para promover estos circuitos de fe y crear las condiciones adecuadas para una práctica que es común en todo el mundo.