Como si todo hubiese estado calculado, el inicio del receso escolar de invierno de este año en nuestra provincia ha coincidido con la llegada de una de las olas polares más rigurosa que se recuerde, lo que ha posibilitado que muchos alumnos que han estado concurriendo a escuelas que carecen de sistemas de calefacción no tengan que someterse a las bajas temperaturas -la mayoría bajo cero- que se están registrando en estos últimos días.

Previo a las vacaciones de invierno el Ministerio de Educación, a través de su área de infraestructura escolar informó que se estaba trabajando en 57 establecimientos educativos de los 367 que hay en total en toda la provincia, para dotarlos del servicio de gas natural que posibilitará habilitar los sistemas de calefacción y de cocinas para la preparación de alimentos que forman parte de los servicios de Copa de leche y de Comedor escolar, según corresponda a cada escuela. También se están haciendo algunas otras mejoras en edificios escolares que carecen de puertas y ventanas en condiciones, y otros elementos vinculados a la necesidad de que las escuelas se conviertan en el ámbito apropiado para que el alumnado pueda incorporar conocimientos y aprender contenidos en condiciones óptimas, esto último conforme al plan de obras y mantenimiento anunciado a principio de año. El Gobierno provincial ha previsto trabajar todo el año con ese objetivo y no como antes que solo se aprovechaban los períodos de receso para avanzar en las mejoras.

El problema que se presenta en estos momentos es que, si bien los trabajos que están a cargo de la Dirección de Red de Gas se están realizando de acuerdo a lo programado, antes de que finalice el mes de agosto no se terminará con el total de escuelas que carecen de gas. Esto ocasionará que al reanudarse las actividades escolares, tras el receso de invierno el próximo 22 del corriente, habrá todavía un considerable porcentaje de escuelas que seguirán sin contar con calefacción. De continuar los fríos puede llegarse a presentar el mismo problema que hubo hasta unos días antes del receso. en que unos padres se negaron a enviar a sus hijos a la escuela por considerar que recibían clases en condiciones adversas, con posibilidades de contraer enfermedades producto del intenso frío.

Sería importante tratar de evitar esta situación mediante algún procedimiento que lleve a los padres la tranquilidad de que sus hijos van a estar en buenas condiciones, como se encargaron de hacer algunos docentes de escuelas afectadas que estuvieron llevando estufas eléctricas u otros aparatos para calefaccionar provisoriamente las aulas.

Lo que está ocurriendo en estos momentos con los edificios escolares debe ser muy tenido en cuenta para la próxima temporada estival, ya que así como en invierno es imperiosamente necesario contar con calefacción, en verano los requerimientos pasan por una adecuada ventilación, dada la rigurosidad de nuestro clima. Llegar a diciembre sin un ventilador en cada una de las aulas puede ser una situación muy adversa para el dictado de clases.