Mientras los racimos maduran buscando grado y color, los técnicos del INV y de los gobiernos provinciales, calculan que se va reajustar el porcentaje obligatorio para mosto, porque el daño de las tormentas en ambos confines ha sido mayor de lo estimado en el primer pronóstico oficial. ‘Van a ser unos puntos menos del 30% porque la merma en la cosecha después de las inclemencias de enero en San Juan y Mendoza -y luego del primer pronóstico del INV- ha sido importante‘, advirtieron este fin de semana en el ministerio de Agroindustria de Mendoza. Una medida de este tipo ya advierten que provocaría revuelo en San Juan.

La reunión de los tres gobernadores, el lunes en Mendoza, no fue un encuentro meramente formal. Fue todo un mensaje para otras economías regionales del país, la evidencia de una política de Estado acordada y regional. Así lo entendieron Gioja, Pérez y Beder Herrera, cuando se encontraron al mediodía en la Casa de Gobierno mendocina para anunciar una batería de herramientas para el sector. Marcaron la cancha con decisiones políticas fuertes: mosto, promoción industrial, olivicultura. Porque son tres de las provincias enfrentadas por la Promoción Industrial y sus fricciones vecinales. José Luis Gioja, viejo zorro y conocedor del terreno, destacó este hecho y pidió controlar la implantación de cepas ‘tintoreras‘ (en Mendoza hay más de 3.000 hectáreas de Aspirant Bouchet). Embistió muy duro contra los ‘especuladores e inescrupulosos que falsifican los vinos, tiñendo con uvas tintoreras los malos blancos escurridos‘. ‘De eso no hay retorno‘, advirtió el mandatario. En el encuentro -y era el propósito central- se firmó el acuerdo para destinar el 30% de la producción a la elaboración de mosto (a reajustar cuando se conozca el último pronóstico de febrero del INV).

Hubo compromiso de los tres protagonistas de hacer cumplir el acuerdo a los establecimiento remisos, con multas más caras -las aumentaron de 10 a 20 centavos por kilos de uva-. En esa mesa se incluyó un tema que no es menor: Fijaron un precio base para las uvas comunes -95 centavos- destinadas a la elaboración del concentrado y se comprometieron a aportar otros 15 centavos desde los operativos oficiales del mosto. Es más, algunos directivos de entidades explicaron que ‘las medidas son lógicas y esperadas‘. No dudan que ésta será una semana clave para los precios en el segmento de los escurridos. Si la teoría se da, tendría que haber una importante reactivación en el mercado de traslado del blanco escurrido.

Los trasladistas que se mueven con volumen luego de los anuncios, rápidamente han comenzado con las consultas. Intentan reabastecerse rápido antes de la nueva cosecha -obvio, pensando en el negocio-. En ese contexto es casi seguro que el escurrido mejore sus precios y pase en promedio la barrera del $1 y se ubique en el $1,15 o $1,20 por litro.

Algunas señales dieron las operaciones que se registraron en la Bolsa de Comercio de Mendoza durante la primera semana de febrero. Por el lado de los tintos, el precio promedio arrojó $2,10 (genéricos $1,86, varietales sin certificar $3,18). En los blancos, el valor promedio dio $1,08 (el escurrido se operó $1,04, los blancos de blancas $1,13 y los varietales $1,58). El que sufrió un incremento interesante es el litro del mosto sulfitado que se ubicó durante la primera semana de febrero en $1,26.