Probablemente, hasta el mes pasado cuando las cifras del primer bimestre de las exportaciones vitivinícolas eran positivas, se vislumbró un alivio en el sector. Pero ayer el INV dio a conocer el nuevo tablero de envíos al exterior correspondiente al mes de marzo que muestra varios números en rojo y derrumbó las expectativas de levantar cabeza, al menos por ahora. Por empezar, las exportaciones de vinos ascendieron a 18.474.632 litros con lo cual cayeron un 18,82 por ciento respecto al volumen de igual mes del año pasado, y mermaron un 12% en facturación. Hasta febrero tanto la cantidad como el valor FOB habían sido positivos. Al analizar el tipo de vino, en marzo sólo se incrementaron las ventas al exterior de los vinos espumosos, el resto de los vinos tuvo caídas: los blancos decrecieron el 48,58% y los vinos color el 7,92%. Las ventas al exterior de vinos a granel bajaron el 10%. En el acumulado de enero a marzo la venta total de vinos disminuyó el 0,15% en los hectolitros y subió el 0,73% en los dólares.
Las exportaciones de mosto también mostraron un claroscuro, al caer un 14% la facturación respecto a marzo de 2013, a pesar de que subió un 20% el volumen exportado, con 10.191 toneladas comercializadas. La comercialización en el mercado interno también fue negativa al descender 14% los despachos de vinos (ver recuadro).
Las cifras hicieron apretar los dientes al sector bodeguero que se había entusiasmado con las subas de enero y febrero; de todos modos, desde la Cámara que los nuclea dijeron ayer que hay que esperar el comportamiento de los meses subsiguientes para sacar conclusiones. ‘’Los datos son poco optimistas, nos hubiera gustado ver otra señal. Pero de cualquier manera considero que hay que esperar un poco más. Quizá hay un desplazamiento de entregas por razones comerciales, no conviene especular todavía, ni sacar conclusiones apresuradas’’, dijo Horacio Ripalta, gerente de la entidad.
En cuanto al mosto, con los datos de marzo, se aprecia en el acumulado desde enero un incremento del 24,48% en volumen, señal que podría ser gratificante para el sector, salvo por la caída en los precios del producto exportado: en marzo la facturación por el mosto cayó un 14% respecto a marzo del 2013. Por eso, a pesar de que se vendió más, acumula una merma del 6,11% en el valor FOB, en relación al lapso enero-marzo del año pasado. ‘’Lo que sucede es que el año pasado cuando estaba la cosecha prácticamente no había mosto y este año sí había volumen de stock, entonces al haber mayor oferta los precios bajan’’, explicó Sergio Colombo, gerente de la Cámara Argentina de Mosto. Agregó que durante el primer semestre del 2013 el precio de la tonelada de concentrado de jugo de uva se mantuvo alto y llegó a 2.000 dólares la tonelada por la escasez mundial. Este año hay una cosecha normal en el mundo y los precios son normales, alrededor de los 1.200 a 1.250 dólares la tonelada. ‘’O sea, el precio sigue siendo muy bueno pero el año pasado había sido excepcional’’.
