No sólo hoy van los vinos comunes o medios. El Consejo Regulador de Jerez comercializará vino ‘bag in box‘ con Denominación de Origen. El Consejo Regulador de la D.O. Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda expedirá los sellos de calidad para este tipo de envases ante la resolución favorable de la Junta de Andalucía.

En Argentina entre el año pasado y lo que va de este, el vino envasado en bag in box dio un salto fenomenal en el consumo interno. De ser prácticamente un envase desconocido para el consumidor, ha pasado de venderse 223 mil litros en el 2014 a más de 3,2 millones de litros en el 2015. La aceptación de los consumidores es contundente, ya que en el 2013 se habían vendido sólo 36.200 litros. Y esta tendencia se profundizará. Tal vez una contra que ha tenido el bag in box ha sido su poca aceptación social y el público entiende como ’vinos de poca calidad’ los vinos envasados en estas cajas. Pero hoy muchas bodegas empiezan a apostar por este tipo de envases y en mercados más maduros y con mayor tradición vinícola son envases ampliamente aceptados y consumidos.

El envase gana terreno. Hace falta que muchas bodegas despierten y se den cuenta de ello. Un envase eficiente, práctico y económico. Ahora que la ecuación cambió (botella, etiqueta y corcho son más caros que el vino que llevan dentro) este envase vuelve a ser viable. Y sobre todo porque hay que conquistar consumidores para detener la caída del mercado interno.

El bag in box de a poco está sorteando el prejuicio de ser un tetra brik distinto y se está consolidando como un envase alternativo, más eficiente y más práctico que conserva intactas las cualidades del vino, cosa que el tetra no puede hacer.

Es un envase ideal para los aficionados que beben vino habitualmente en las comidas, puesto que estos envases una vez abiertos no permiten que el vino se oxide (el sistema de llenado es al vacío y queda siempre la bolsa sin aire y el vino de esta manera dura muchísimo) como sí sucede cuando abrimos una botella y dejamos un resto en su interior. Se debe dejar en claro que el bag in box es el envase ideal para los vinos jóvenes y frescos ya que no permite la crianza del vino como lo hace la botella de vidrio.

Sin embargo, este envase tiene diversas características que aventaja al vino de calidad en botella, entre la que se destaca, por sobre todo, la disminución de costos por parte del establecimiento, así como también, por parte del consumidor final, quien puede comprar un vino de alta calidad a un 50% más barato que en botella. Elaborar un bag in box es un 30% a 50% más barato que elaborar 4 botellas de 750 centímetros cúbicos. Con ello se obtiene una optimización en el espacio de almacenaje ya que hay una reducción de los costos de transporte. Por un millón de litros de vino fraccionado en botellas se necesitan 36,8 camiones. En cambio si están fraccionados en bag in box sólo 6,4 camiones.

De acuerdo a su participación en volumen el bag in box representa en Suecia el 56%, en Australia 53% y en Noruega 48%. En Australia el consumo de bag in box crece y está próximo a alcanzar el 50% de las preferencias, mientras que en Dinamarca el favoritismo por este envase supera el 20%. El mercado de EEUU está próximo a quebrar la barrera del 20%, mientras que Rusia y Reino Unido ya alcanzan el 10% del total consumido, por encima de España e Italia, países que todavía no se despegan del 2 al 3%. Francia, el país más tradicional en el mundo del vino, el bag in box le gana terreno con velocidad a la botella. En términos de valor, Francia ya consume más de 556 millones de dólares en vinos envasados en bag in box.

Hoy las bodegas sanjuaninas Horacio Nesman y Hagmann salen en este envase con sus vinos varietales. Muy buena recepción del público si se tiene en cuenta que los 5 mil litros de Torrontés que fraccionó Hagman se agotaron en dos meses. En tanto Nesman lanzó 10 mil litros de su vino Malbec y también con muy buena recepción en vinotecas y distribuidores de la provincia.