La operatoria que anunció ayer el Gobierno mendocino para “salvar” el precio del vino blanco que está deprimido obligó a las autoridades locales a analizar medidas en sintonía para colaborar con el mercado. El ministro de la Producción de Mendoza, Raúl Mercau anunció ayer una operatoria de crédito para financiar la compra de hasta 100 mil litros de vino por productor, con una tasa bonificada del 0%, con la condición de pagar precios superiores a los que hoy tiene el mercado: El requisito es fijar el litro del blanco escurrido o vino de traslado en $1,25, y el de exportación en $1,40, cuando ambos en el mercado hoy están a unos 25 centavos menos. También se fijó el precio de venta el mosto sulfitado en poder del estado a $1,20, pero ese producto no tiene problemas porque se está vendiendo bien.
“El Gobierno de San Juan va a tener que prever alguna medida similar porque sino el mercado local va a quedar descolocado. Tenemos reales expectativas de que las autoridades van a incentivar de alguna manera el valor del vino de traslado”, dijo Angel Leotta, presidente de la Cámara Vitivinícola, a poco de enterarse de la decisión mendocina.
Y la reacción del Gobierno local no se hizo esperar: El secretario de Agricultura, Marcelo Alós; dijo que analizan implementar un crédito de retención de stock, para que aquellos que necesitan hacerse de plata no malvendan el vino que hoy tiene precio bajo y lo retengan hasta que suba. Piensan en un préstamo a un plazo de 6 a 8 meses, y a una tasa anual fija del 7%, pero aún no tienen la operatoria definida.
Así, ambos gobiernos vitivinícolas a su modo salieron en salvataje del vino básico que se encuentra con excedente de stock en la región y su precio no logra repuntar. El titular de Agricultura local, Alós, dijo que en San Juan no hace falta un operativo como el de Mendoza “porque aquí con la operatoria del mosto logramos destinar más del 50% de uvas a mosto y no tenemos bodegas con la misma magnitud de sobrestock de vinos que en Mendoza”. “No obstante eso -agregó- es cierto que el precio del vino está deprimido porque las bodegas fraccionadoras como Peñaflor o Fecovita, tienen vino propio y no salen a comprar o lo hacen a precio bajo. Pero más adelante van a tener que salir a comprar. Ahora, si hay una bodega trasladista (que no fracciona) en San Juan que tiene vino y le hace falta plata para pagar luz, insumos, nosotros para darle una mano a esas bodegas que tienen vino y no quieren venderlo barato estamos analizando otorgar un crédito para que se hagan de plata, retengan el vino, lo vendan más adelante y nos devuelvan la plata”, explicó el funcionario.
Estudian financiarlo con parte de la devolución del 50% de las retenciones a las exportaciones vitivinícolas, es decir, la misma caja de financiamiento con que se hace el operativo en Mendoza. Allá la medida se instrumentó a través del Fondo de Transformación y Crecimiento de Mendoza al que llegan las retenciones que devuelve la Nación.
MEDIDAS
Desde el gobierno mendocino estimaron que de cumplirse con la operatoria, en la práctica, se estaría retirando del mercado unos 80 millones de litros de vino blanco, un volumen suficiente para sostener el precio por litro. Implica, claro, un subsidio de 0,25 pesos por litro de esta operación, en el caso de los vinos.
Para aquellos que ingresen en esta metodológica propuesta por Mendoza el pago a los tenedores de vino será en 3 cuotas: contado, 30 y 60 días y la fecha límite para la devolución del préstamo es el próximo 15 de febrero de 2012 con tasa del 0%. Por su parte y la segunda “pata” de esta operatoria, es la venta de gran parte del mosto propiedad de la provincia a $1,20 y la particularidad será que el Estado va aceptar como garantía vino blanco escurrido el cual se inmovilizará en su origen hasta tanto sea saldada la deuda del comprador. “Esta estrategia de inmovilizar los caldos, es para retirar producto del mercado y sostener los precios”, advertían los funcionarios. Por su parte, el ministro de la Producción, Raúl Mercau explicó que “con esta medida, estamos fortaleciendo la actividad vitivinícola a través de un fondo de estabilización de precios y una política consensuada con la actividad vitivinícola de Mendoza, de modo que los ajustes le den racionalidad al comportamiento de las tendencias del mercado”.

