El presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura y los directivos de la Federación de Empresarios Gastronómicos de la República Argentina firmarán al mediodía de hoy en Mendoza un convenio clave para que se haga operativo el proceso para el regreso del vino turista (existió en los ‘70 y ‘80), esta vez en forma obligatoria a todos los restoranes del país. Guillermo García, el titular del Instituto consideró que los comensales lo encontrarán en un plazo de ‘entre 30, a lo sumo 60 días más‘, a un precio más económico que otros y con la certificación de calidad garantizada por el organismo.
‘La Federación tiene 60 filiales en el país y nuclea a más de 30 mil casas de comida, con lo cual se verá lo importante que es para la vitivinicultura este convenio. Es un paso dentro del proceso para la puesta en marcha del vino turista’, dijo García, quien estimó que ‘las bodegas en 30 días pueden tener el vino, al consumo 60 días más ya estará en los locales’. Si bien ninguna bodega sanjuanina manifestó aún la intención de elaborar el producto -pueden hacerlo hasta 2 millones de litros por año, por establecimiento- el ministro de Producción de San Juan, Marcelo Alós aseguró ayer que ‘van a haber bodegas interesadas’.
La implementación de la norma sobre el vino turista será voluntaria para las bodegas, pero obligatoria para el sector gastronómico, que deberá ofrecer vino de buena calidad y a un precio accesible. Además, habrá dos tipos de vino turista: uno genérico y uno varietal. Se estima un precio de $ 25 para el vino turista varietal y el vino turista genérico se ubicará entre 18 y 25. ‘Lo que logramos con este convenio es que ambas partes asumimos el compromiso nosotros de difundirlo entre las bodegas y la Federación entre sus socios, y vamos a procurar que hagan acuerdos entre ellos para que ambas partes ganen’.
García advirtió que aún queda la aprobación del precio sugerido -se ira actualizando trimestralmente- que debe aprobar el Secretario de Comercio Guillermo Moreno. ‘Una vez que eso esté, las bodegas lo único que deben hacer son los convenios con las empresas de restoranes y traer las muestras al INV para verificar su calidad. No se habilitará un registro como habitualmente hacemos, sino que lo que se hará directamente el análisis previo, sin la declaración como en el resto de los vinos’, aclaró el titular del Instituto.
Además de llevar una etiqueta especial la novedad es que por primera vez un vino que se comercializa en el mercado interno tendrá una leyenda que aconsejará al consumidor beber el producto antes de una fecha determinada.

