Tras analizar la situación del sector vitivinícola, que está sufriendo una peligrosa caída del precio del litro de vino de traslado y del tinto, a raíz de una sobreoferta de stock respecto a la demanda; el ministerio de Agricultura de la Nación se comprometió ayer con el gobernador de San Juan, José Luis Gioja, a apoyar con recursos financieros una batería de medidas en la región para equilibrar el mercado.

‘’El objetivo es alcanzar el necesario equilibrio entre la oferta y la demanda’’, dijo el gobernador Gioja al salir del despacho del ministro de Agricultura Carlos Casamiquela, encuentro al que también asistieron los ministros de Producción de San Juan, Marcelo Alos y el de Mendoza, Marcelo Barg.

Aunque no se dijo oficialmente, la aspiración del Gobierno es lograr que el precio del blanco escurrido (el que más hay en San Juan) alcance al menos los $3, y el tinto los $3,20 a $3,30, valores con los que el productor podría llegar a subsistir y encarar las tareas de poda y cuidado del viñedo, pagar salarios, etc. Para lograrlo, el blanco escurrido debería aumentar un 36% y el tinto un 23% respecto a los precios actuales que tiene el mercado.

Gioja contó que entre las salidas que se acordaron con el Gobierno nacional y la región figuran promover exportaciones, fomentar otros usos del vino como la desnaturalización -ya sea por destilación o transformación en alcohol-; además de implementar dos tipos de líneas de créditos, una para que el productor retenga stock de vinos, y otra también subsidiada que será sólo para aquellos bodegueros que paguen un precio base. ‘’Los equipos técnicos van a seguir juntándose para ver la manera de implementar este paquete de medidas’’, dijo el gobernador.

STOCK Y DEMANDA

El gran problema actual de la vitivinicultura es que hay ocho meses de existencias de vinos cuando el stock ideal es no más de cinco, lo que está provocando en un escenario de costos crecientes un descenso de precios: en menos de dos meses el litro del escurrido bajó de $2,70 a los $2,20 actuales, una caída del 18,5%; mientras que el tinto que estaba a $3 ahora ronda los $ 2,60, una baja del 13%. La mejor salida sería exportar pero justamente en el sector de vinos a granel se ha producido un derrumbe de las exportaciones porque España -donde ha caído muy fuerte la demanda interna por la crisis económica- está exportando a precios muy bajos impactando negativamente en los volúmenes masivos de países como Argentina. Por ellos es que las autoridades estudiarán de qué manera se podrían promover exportaciones, quizá implementando algún subsidio a los fletes camioneros, o incrementando el número de vagones del Belgrano Cargas para abaratar costos en los envíos al puerto. También se viene una avanzada para sacar vinos malos y no tanto y destilarlos o enviarlos a fabricación de vinagres. En cuanto a créditos se descuenta que se establecerá algún tipo de incentivo tanto para que los productores puedan retener stocks, y no sacar vinos al mercado hasta que suban los precios; como para aquel bodeguero que compre a un precio más cercano al considerado ideal como para el que exporte. El problema preocupa a toda la región, aunque es mayor en Mendoza que tiene el 70% de la vitivinicultura, frente a la porción del 25% de San Juan. Por ello extrañó ayer el ‘faltazo’ del gobernador mendocino Paco Pérez a lo que se consideró un encuentro clave con el titular de Agricultura, Casamiquela. No obstante, el gobernador Gioja dijo que se logró ‘’que la Nación sea solidaria en buscar el equilibrio del mercado en esta misión en busca de recursos y voluntades’’.