La próxima cosecha de uva sanjuanina no estará amparada por el régimen de Corresponsabilidad Gremial, el método alternativo más beneficioso para que el productor registre en blanco a los cosechadores temporarios, y desde la Federación de Viñateros ya manifiestan preocupación por lo que tendrá que afrontar el viñatero en cargas de seguridad social al contratar a los cosechadores sin ese alivio. ‘’Es una macana bajar la Corresponsabilidad gremial, porque el día que venga la AFIP y determine que el productor cosechó tantos kilos de uva y tiene tantas gamelas y debe pagar la totalidad por eso, ahí se van a acordar’’, lamentó ayer Eduardo Garcés, presidente de la entidad. Es que el convenio que fue dado de baja en junio último por todas las partes ya fue homologado y no podrá ser reflotado para esta temporada. 

Este sistema se desactivó al ser anulado por la Cámara Vitivinícola presidida por Angel Leotta y por la propia Federación que dirige Garcés, a pedido de los productores, porque dijeron que con el bajo precio que recibieron por la uva, no podrían pagarlo. Además la deuda acumulada por la falta de pago del Convenio de Corresponsabilidad Gremial se transformó en un problema económico tanto para el productor como para la industria, debido a la inmovilización de volúmenes vínicos en las bodegas. Es que cuando el productor entrega sus uvas a una bodega para que le elabore vino a maquila y no paga el convenio, el INV le inmoviliza el vino a la bodega y el producto no se puede vender. 

La deuda por Corresponsabilidad Gremial existente en el INV entre los años 2012 y 2015 asciende a 116 millones de pesos (ver infografía). Este año aun quedan cuotas sin vencer, pero y se advierte que la morosidad engrosará ese pasivo: de 179 millones por recaudar, hasta el momento los productores vitivinícolas solo han pagado 30 millones. 

 

TRASPASO DE LA DEUDA 

Una de las salidas que se busca para que los vinos no sigan inmovilizados debido a la deuda existente es traspasar esa deuda desde el Instituto Nacional de Vitivinicultura, a la órbita de la Administración Federal de Ingresos Públicos. Esto fue solicitado hace 4 meses y puede ser sancionado la semana próxima, una vez que la obra social que nuclea a los trabajadores vitivinícolas de su aprobación. ‘’En Coviar estamos haciendo esfuerzos para lograrlo, con todas las ventajas que esto implica, como son la eliminación de impuestos punitorios y compensatorios’’, dijo Leotta. Garces agregó que la parte más ventajosa de este cambio será que ya no se exigirá dejar el vino en garantía en la bodega como hace ahora el INV, ya que la AFIP directamente se cobra la deuda ejecutando al contribuyente. No obstante, el líder viñatero insistió en que el sector lamentará haber dado de baja al sistema, porque se volverá al régimen tradicional que implica pagar antes y más por el registro de trabajadores. El acuerdo de Corresponsabilidad gremial es suscripto entre gremios y empresarios y tiene por finalidad el acceso a la cobertura social del trabajador y su familia. El empleador reemplaza el pago mensual de aportes y contribuciones del sistema de la seguridad social por un pago diferido, denominada “tarifa sustitutiva”, que se realiza en el momento más adecuado del proceso productivo (ver recuadro).

No es la primera vez que se cae el régimen de blanqueo de cosechadores, pero en las ocasiones anteriores fue reactivado antes de la cosecha. En junio de 2014 el sector empresario representado por las Cámaras Vitivinícolas y la Federación de Viñateros lo denunció aduciendo la negativa de cosechadores a presentar el DNI para registrarse por temor a perder planes sociales. En el 2013 también cayó unos meses hasta que se logró una tarifa sustitutiva diferente cuando se incluyan en la vendimia mecanismos de cosecha asistida que reducen el número de cosechadores. 
 

 

El régimen 

 

1- Crea un método alternativo para dar acceso a los trabajadores al sistema de la Seguridad Social en todos sus componentes como jubilación, obra social, ART, Seguro de Vida, Seguro de Desempleo, Asignaciones Familiares. 
Este camino alternativo consiste en que, en vez de tener que pagar cada mes, vía Formulario 931 de AFIP, tomando como base la masa salarial de los empleados registrados, se hace un cálculo al final de la cosecha y se paga en 5 cuotas diferidas de agosto a diciembre. Esto es una ventaja financiera para el empleador porque se difiere el pago de la época productiva y lo coloca en los meses del año donde ya se vendió la producción. El productor abona un monto proporcional a su producción.

2- La base de cálculo para el pago es de cuatro tachos el quintal (equivale a 100 kilos de uva) en vez de ser cinco, por lo que en la base ya se hace efectivo un 20% de ahorro. De esto se deriva que en el cálculo de aportes y contribuciones sobre el total de quintales no importa cuántos empleados se contraten. El monto que se paga es el mismo, por lo que, se tiene la posibilidad de contar con más mano de obra al mismo costo. 

3- Hay que destacar que los pequeños productores, que se encuentren debidamente inscriptos en el Renaf (Registro Nacional de Agricultura Familiar), quedan exceptuados del pago de la Tarifa Sustitutiva. Por otro lado, existen dos excepciones más. Una de ellas es para aquellos productores que realizan la cosecha en forma mecanizada y por último para aquellos que contraten la cosecha con una empresa tercerizadora de mano de obra.