Los fuertes aumentos que se registraron en los primeros cuatro meses del año repercutieron en el consumo y la gente empezó a comprar menos. Así, los precios de las verduras, que venían en franco ascenso, tuvieron que bajar. La caída en la demanda en el último mes obligó a que los verduleros y chacareros frenaran los aumentos, según informaron desde las dos ferias concentradoras de la provincia, la de Capital y la de Rawson. Allí sostienen que "es un sinceramiento de precios obligado" por la poca venta.
"Hasta hace un tiempo, los verduleros venían todos los días y cargaban las camionetas, pero ahora que la venta bajó compran como para tres días, uno los ve 2 veces por semana por acá", apuntó Juan Carlos Godoy de la Feria Municipal.
El último pico de aumento en las verduras fue la última semana de febrero, donde la zanahoria, lechuga y brócoli subieron hasta un 100%, y para el caso del camote, tomate, porotos, chauchas, cebollas había oscilado entre el 20 y 50%.
Los chacareros locales la tienen clara: hay que vender lo que se arrancó y esperar luego de los fríos más intensos para saber como se acomodan los precios. Godoy resaltó que "falta circulante también, la gente que viene compra poco, ya no lleva cajones o grandes cantidades y a la ama de casa a veces la aleja algunos precios altos, pero siempre tratamos de tener ofertas", destacó.
En la Feria de Rawson también se encargaron de resaltar una manifiesta baja en la demanda que repercutió en menores ventas: "Notamos menos afluencia de gente en el último tiempo, pero creemos que es temporario", aseguraron. La acelga con una baja del 53% en el último mes encabeza la lista de verduras que disminuyeron su valor, y le siguen la lechuga, papa y pimiento. Muchas otras hortalizas no cedieron en su precio pero tampoco lo incrementaron.
"Está viniendo menos gente al mercado, lo notamos el fin de semana. Antes teníamos una afluencia de público muy importante es esos días, y hoy ya no lo vemos. Nos preocupa la situación porque todos los días palpamos el humor de los puesteros y sabemos que esto los tiene un poco nerviosos, porque uno camina la feria y ve que la ama de casa lleva menos, lo justo", aseguró el director del Mercado de Abasto y Feria Municipal Juan Manuel Galván.
El clima es otro de los factores que está impactando de buena manera y poniéndole freno a la suba de los precios: luego de los fuertes calores del último verano que "quemaron" mucha de la verdura en la chacras, y de algunas lluvias -fundamentalmente en enero- que en el centro del país se transformaron en inundaciones y mermaron los volúmenes de hortalizas, ahora el clima está estable y a la espera de los fríos intensos. Las verduras más consumidas por los sanjuaninos, como la papa y el tomate, todavía se consiguen en las chacras locales y no deben traerse de otras provincias.
Frutas, con subas y bajas
En el mundo de las frutas los precios se mecen en un tobogán: mientras que el kiwi, naranja, peras y melón bajaron entre 20 y 40 centavos por kilo; el durazno, frutilla y ciruelas aumentaron entre 50 y 60 centavos. Al mismo tiempo, los limones, pomelos y las cerezas mantuvieron en el último mes sus valores.
"En la fruta se nota inclusive aún más que la gente compra menos, porque con la verdura se puede hacer un almuerzo y a las frutas la gente las lleva como postre o para la merienda, y muchas veces la fruta se compra con la plata que sobró cuando se compró la verdura. De todas formas las frutas tienen picos de venta a partir de septiembre y en el verano", dijo Juan Carlos Godoy.

