Por quinto mes consecutivo las ventas minoristas cayeron en la provincia: alcanzaron en el pasado mes de julio un registro negativo del 5,5%, el más pronunciado en 37 meses. Hay que remitirse al apogeo de la crisis financiera internacional del año 2009 para encontrar un guarismo tan bajo, cuando en junio de aquel año la baja llegó al 6%, según precisaron desde la delegación local de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
Apenas un rubro se salvó de caer en “desgracia” en julio y se trató de indumentaria deportiva que, para sorpresa de muchos, creció en su comparación interanual un 2%. En tanto que desde golosinas y bebidas hasta bazar y calzado dieron cuenta de una retracción en la cantidad de unidades vendidas en el séptimo mes del año. Un ítem que dio la nota y no precisamente por su buen rendimiento, fue el inmobiliario. Según los datos que recabó la CAME este sector cayó un 30% en julio (en el país 39%).
“Este clima enrarecido que hay en el país repercute y por más que la gente no pierda su trabajo o su vida no cambie, igual por las dudas se acota en sus gastos. Esto ocurrió toda la vida. El desconcierto casi que se transforma en miedo y ese miedo en menos ventas. Me atrevo a decir que la gente se guía mucho por las trabas al dólar, por más que ni lo use como moneda corriente”, explicó Guillermo Cabrera, de CAME. El dirigente adelantó que “de acuerdo a como viene todo, estimamos que recién en diciembre vamos a ver la recuperación”.
DE MAYOR A MENOR
El arranque del año no fue malo: en enero y febrero hubo alzas del 2% y 3%, respectivamente. Pero en marzo ya se encendieron las primeras luces de alerta cuando el comercio minorista se topó con la primera baja: 2,5%. La caída se profundizó el mes siguiente (3,5%) y pareció frenarse en mayo cuando el índice se acomodó en el 3,2%.

