La gestión giojista dio la puntada inicial para la instalación de una tubería que trasladará los líquidos que desechan las industrias ubicadas sobre la ruta 40, en las inmediaciones de calle 8, Pocito. Así, se evitará que los efluentes viajen por desagües a cielo abierto. La obra apunta al cuidado ambiental y una vez que esté terminada, mejorará la calidad de vida de 2 mil vecinos pocitanos, que tienen sus viviendas pegadas al desagüe por el que actualmente corren los líquidos industriales que, al estancarse con basura y ramas, generan olores nauseabundos.
El proyecto consiste en la colocación de un colector de casi 14,5 kilómetros que va desde ruta 40 hasta el arroyo Agua Negra (ver infografía). El trabajo fue elaborado entre Obras Sanitarias Sociedad del Estado (OSSE) y el Departamento de Hidráulica, con la participación de la Secretaría de Ambiente. Entre el lunes y ayer se hizo el llamado a licitación para que las empresas interesadas hagan sus ofertas técnicas y económicas. El presupuesto oficial es de poco más de 27 millones pesos, cuya financiación saldrá de las arcas provinciales.
Ayer Cristian Andino, presidente de OSSE, al igual que Jorge Millón, director de Hidráulica, señalaron que si se cumplen todos los pasos administrativos con normalidad, la obra estará arrancando en noviembre, con un plazo de ejecución de nueve meses.
En la actualidad, según un relevamiento de Hidráulica, hay 11 industrias (entre las que se encuentran textiles, bodegueras y olivícolas) radicadas al costado de la ruta 40, en las inmediaciones de calle 8, que arrojan los líquidos que genera su actividad a una serie de desagües a cielo abierto que conducen a un desagüe mayor que bordea calle Alfonso XIII, pasando calle 11, en Pocito. Millón explicó que cada empresa tiene su planta de tratamiento de efluentes y que están autorizadas a depositarlos sobre esos drenajes que, a diferencia de los canales de riego, llevan agua excedente de las fincas, por ejemplo, que ya fue utilizada y que suele tener otros componentes como restos de abono o fertilizantes. Yalia Daroni, subsecretaria de Ambiente, dijo que la repartición “realiza controles permanentes, con monitoreos de calidad de efluentes que permiten tomar las medidas necesarias en caso de infracción a la normativa ambiental vigente”.
Sobre Alfonso XIII, pasando calle 11, a la vera del desagüe, se ha instalado un asentamiento en el que viven unas 400 familias, señaló el intendente Fabián Aballay. Son esas 2 mil personas las que sufren los olores nauseabundos cuando el agua se estanca. Millón dijo que los efluentes industriales emanan olores, pero que se percibirían en menor intensidad si la circulación por el drenaje fuera fluida, es decir, que no tuviera obstrucciones. Pero como al desagüe se arroja basura, ramas y hojas, y hasta líquidos cloacales del asentamiento, según manifestó, todo eso se estanca y potencia los olores.
Por eso, la instalación de la tubería apunta a desarrollar una nueva forma de transportar esos líquidos, “en razón de la preservación de las condiciones del ambiente”, resaltó Daroni. Con el colector, los efluentes desembocarán en el arroyo Agua Negra y como han sido tratados, se disuelven en el cauce del arroyo que llega hasta el río San Juan , destacó Millón.

