Punta de Rieles es una obra eléctrica importante porque permitirá abastecer el crecimiento actual y futuro de gran parte de los sanjuaninos. Pero más importantes son las señales que se darán hoy en la inauguración de esa estación transformadora en Rivadavia, sobre el interés real que tiene el grupo chileno CGE -controlante de la inversora, la distribuidora Energía San Juan- en continuar prestando el servicio en la provincia, según confirmaron en voz baja fuentes empresariales.
Este año la concesionaria enfrenta su primer Período de Gestión en el que debe decidir si vende el paquete mayoritario de acciones y se va del negocio, o continúa como distribuidora.
Y del acto de inauguración que se hará esta tarde se puede hacer la lectura del primer gesto manifiesto del interés en continuar, tanto de parte de autoridades provinciales como de la empresa.
No en vano el evento, hoy a las 17.30 congregará a un número inusitado de autoridades, desde el gobernador de la provincia, hasta el nuevo embajador de Chile en Argentina, Miguel Otero -que viene a dar su primer acercamiento político y con agenda variada (ver página 5)-, además del directorio a pleno de la empresa distribuidora, las primeras líneas oficiales y dirigente de cámaras empresarias invitados. En fin, una movida poco usual para la puesta en marcha de una simple ampliación de obra.
La presencia de Gioja y del nuevo embajador chileno es una señal de bendición también para la continuidad del negocio eléctrico de empresarios chilenos en estas tierras.
Eso se quedará evidenciado en los discursos que se preparan para la ocasión, en donde se reivindicará no sólo el crecimiento económico provincial en los últimos años -fruto de una política acertada y positiva para lograrlo-, sino que también habrá una clara alusión de cómo la compañía eléctrica ha venido acompañando con inversiones este crecimiento.
La Estación Transformadora Punta de Rieles insumió 8 millones de pesos, lo que podría parecer poco si no se considera el contexto que se expondrá esta tarde: Con esta obra se totaliza una inversión de 150 millones de pesos desde el 2005, mientras este año ya hay otros 40 millones de pesos más en obras de ampliación y expansión eléctrica que están en ejecución en San Juan.
El Ente Provincial Regulador de la Electricidad le aplicó hace poco una multa histórica -de $2.543.000- por no haber cumplido con el nivel de inversiones previsto para el quinquenio, y le otorgó un ajuste de tarifa relativamente bajo para los incrementos de inflación. Pero eso no opacará el interés de la distribuidora en continuar con el negocio eléctrico en San Juan. "Tampoco hoy hay en el mundo mucho interés en este tipo de negocios", dijo hace poco por lo bajo un experto del sector, en alusión a la posibilidad de que aparezcan ofertas interesantes ahora que Energía San Juan debe poner obligatoriamente en la mesa las acciones de la compañía.
Por contrato, el 22 de enero de 2011 vence el primero de tres períodos de gestión de 15 años cada uno que tiene que superar Energía San Juan. A más tardar, en el segundo semestre de este año el EPRE debe convocar a concurso público internacional para la venta del paquete accionario, para lo cual ya designó un grupo de veedores (ver página 5). La distribuidora debe presentar en sobre cerrado el precio en que valúa el paquete accionario y si alguna otra firma lo supera, decide si lo vende.

