Desde hace 2 años y 8 meses, la esquina de avenida Ignacio de la Roza y Circunvalación, en Capital, está envuelta en un conflicto legal, en el que también quedó involucrada la reconocida estación de servicio Del Sol y su confitería. El antiguo dueño del inmueble lo vendió, pero su empresa siguió explotando el negocio, alquilando las instalaciones a los compradores. En el medio, falleció el accionista mayoritario de la sociedad Estación del Sol y una serie de “administradores” se hicieron cargo, entre los que se encontraba Carlos Nair Menem, el hijo del expresidente Carlos Menem. A partir de ese momento, el comercio se vino abajo, al punto que alrededor de 40 trabajadores se quedaron sin empleo y sin cobrar su indemnización. La firma, a su vez, arrastra deudas con distintos organismos. Y a todo eso, los nuevos propietarios del terreno les realizaron una demanda civil por la falta de pago de alquileres y un juicio de desalojo.
El resultado final fue que los inquilinos desocuparon el predio de 4.800 m2. El lugar es un punto tradicional, ubicado en una de las zonas más caras de la provincia, ya que está a unos pasos del hotel Del Bono Park y del Alto del Bono Shopping.
Este medio trató de averiguar el valor del predio, pero distintos tasadores no tenían un cálculo concreto debido a que tenían que ponderar múltiples aspectos.
Tras el abandono y en el marco del juicio por desalojo, una jueza de Paz decidió entregárselo provisoriamente a los dueños, la firma Impal, hasta que resuelva la restitución definitiva, dijeron fuentes judiciales. Desde la empresa no quisieron hacer declaraciones, pero fuentes allegadas manifestaron que el objetivo es abrir una nueva estación de servicio y brindar las fuentes laborales necesarias. Desde que fue restituido el predio, este ha sido vallado y cercado.
El inmueble estaba en poder de un fideicomiso que había creado Ginés García junto a sus 2 hijos, que a su vez lo había alquilado a Estación del Sol, sociedad compuesta por esos mismos integrantes, en el que el primero tenía el 98 por ciento de las acciones, indicaron las fuentes. En marzo de 2011, la empresa Impal compró el inmueble, por lo que percibirían los montos por el alquiler. A pesar de lo pautado, los cánones no se pagaron y la situación se agravó cuando en agosto de ese año murió Ginés García. Tras ese suceso, en la empresa quedó uno de los hijos, Germán. Además, desembarcó el yerno del antiguo dueño, Miguel Atencio; el hijo, Sebastián; un empresario mendocino, Flavio Anello, y Carlos Nair Menem.
Estos últimos participaron, de manera alternada, de las audiencias de conciliación con los trabajadores por el conflicto salarial y laboral, en las que se presentaron como administradores, señaló Roberto Correa Esbry, subsecretario de Trabajo. Ante la falta de pago de los cánones de locación, Impal planteó un juicio de desalojo en el Tercer Juzgado de Paz de Capital en octubre de 2011 y realizó una demanda por cobro de alquileres en el Séptimo Juzgado Civil que ingresó en junio de 2012. En esta última causa, la jueza María Elena Videla informó solamente que el 18 de diciembre de ese año dictó una sentencia monitoria. Fuentes judiciales explicaron que dispuso un embargo en la caja de la recaudación de la Estación del Sol, cuyo monto no trascendió.
Con respecto al juicio por desalojo, los administradores del negocio abandonaron el inmueble la semana pasada, lo que fue constatado por el personal del Tercer Juzgado de Paz, a cargo de Fabiana Piscitello. Fue así que la magistrada dispuso otorgarle la tenencia provisoria a Impal. Pero además decidió radicar una denuncia en la Fiscalía Correccional Nº 3 porque destacó que, durante la constatación judicial, faltaba un compresor y otros elementos, por lo que se podía estar ante la presencia de un posible delito. Fuentes calificadas explicaron que desde la Fiscalía le pidieron a la jueza que brinde más detalles (inclusive de quiénes pudieron haber retirado los bienes) teniendo en cuenta que la causa está en su juzgado.
Por otro lado, en ese lapso de 2 años y 9 meses estalló un conflicto con los trabajadores por la falta de pago de los salarios, entre otras falencias laborales, y con el cierre del negocio todo culminó con el despido de todo el personal, sin que hubieran cobrado sus indemnizaciones, explicó Víctor Menéndez, secretario del gremio de empleados de estaciones de servicio. Desde el sindicato señalaron que es de esperar que los trabajadores realicen las demandas laborales. La jurisprudencia señala que las acciones van contra los empleadores o quienes actuaron como tales.

