En San Juan este año la cebolla deja un margen de ganancia irrisorio para el chacarero, de apenas $2,5 por bolsa; mientras que los ajos blancos de exportar que vienen de tres años a raya, afrontan un temporada aún sin precio pero que ya suma 12% de inflación en dólares en los costos de producción, según datos de las principales cámaras del sector y productores. Así es la realidad que atraviesan las dos cosechas que se están desarrollando actualmente en esta provincia y que tienen ocupados -y preocupados- a los productores locales. En ambas campañas los precios de venta del mercado están a la par, o levemente por encima de lo invertido para producirlos, lo que ha puesto en jaque a los chacareros locales, al punto que algunos no dudan en abroquelarse al mejor estilo Robin Hood y fuera de la ley, resistir inspecciones de trabajo en negro de la AFIP a golpe de puño como ocurrió el jueves en Pocito (ver página 5). Lejos de tomar partido en este tipo de proceder, DIARIO DE CUYO consultó a las entidades sobre cada uno de los costos que debió afrontar este año el chacarero para producir una hectárea de cebollas y de ajos, y el precio al que la venden, para tratar de entender la queja.

En el caso de la cebolla, para producir una bolsa de 22 kilos, el chacarero sanjuanino tuvo que invertir 12,50 pesos este año y un distribuidor del mercado se lo está comprando en el potrero a 15 pesos por estos días, es decir, le queda una ganancia de sólo $2,50 por bolsa, según los números brindados por la Sociedad de Chacareros y corroborados por productores consultados al azar. ‘’A ese precio el productor está vendiendo su trabajo gratis’’, dijo el cebollero Juan Carlos Gimenez.

En los $12,50 por bolsa se sumaron los costos de compra y plantación de semilla, trasplante de almácigo al surco, preparación de la tierra, combustible, arado, costos de abonos y fertilizantes, herbicidas, insecticidas y también el costo de la ‘’arrancada’’, o cosecha propiamente dicha. Sin embargo, en el mercado local una bolsa de cebollas se vende a 35 o 40 pesos -50 pesos en el Mercado central de Buenos Aires- (ahí influye el costo del flete) ‘’pero esa plata queda para el comercializador, no para el productor’’, explicó Giménez.

Ajos

Este año quien sembró una hectárea de ajos debió invertir el equivalente a 26 dólares por cada caja de ajos exportables de 10 kilos y reina una gran incertidumbre porque aún no sabe cuáles serán los precios que pagará el mercado, que se conocerán recién en unos 30 días. ‘’Estamos con una incertidumbre tremenda, porque nadie habla de precios’’, dijo el ajero Alfredo Figueroa. Los productores temen que los precios sean igual a los del año pasado, cuando vendieron las cajas entre 20 y 24 dólares, según el tamaño del ajo, cuando los costos fueron de 23,28 dólares, según datos de la Cámara de Ajeros. El año pasado salieron ‘a raya’, porque en la sumatoria recobraron casi lo mismo que habían invertido para producir, como viene ocurriendo en las últimas tres campañas de cosecha. Pero este año si el mercado internacional sigue con los mismos precios, van a salir perdiendo. ‘’De todos modos lo último que pierde el productor es la esperanza’’, dijo el titular de la entidad, Javier García.