Muchas pálidas se han instalado en la Argentina en cuanto a las exportaciones de sus productos. Una larga lista de artículos periodísticos remarca la idea que el país va camino inexorablemente a una recesión. Es cierto que la economía hoy crece a la mitad de lo que creció el año pasado pero la Argentina de ninguna manera esta hoy en recesión. No es verdad. Si es verdad que podemos tener una economía de mejor calidad, seguro. Pero plantear escenarios catastróficos y anticipar la caía de la Argentina no es bueno. Para dar una buena noticia, reflejada en pocos medios, diremos que un informe del Instituto Nacional de Vitivinicultura revela que en los primeros 5 meses del año la Argentina exporto 1.480.121 hectolitros de vino, lo que representa un crecimiento del 39,76 %, una cifra importante en medio de tantos “lamentos”. También se comercializaron en el mercado externo 56.554 toneladas de mosto, lo que significa un aumento del 41,15%.
Si contabilizamos en forma conjunta los vinos mandados al mercado interno y de exportación, la cifra indica que se despacharon 5.224.791 de hectolitros, registrando así un aumento del 9,71% comparado con igual período de 2011. Si se analiza el duro y difícil mercado interno, las ventas no fueron altas pero podríamos decir que se mantuvieron. Se despacharon 3.744.670 hectolitros, un incremento de 1,12% .
Otra positiva: se recuperó la exportación de pasas a Brasil y otros mercados. En junio se han enviado 3.629.950 kilos, compensando el déficit de mayo por la frenada temporaria de Brasil por problemas fitosanitarios. Desde el 2008 hasta el 2011 para el mes de junio se registro un promedio de exportación de 2.100.000 kilos, lo que explica la gran venta del último junio.
Otra noticia que vale la pena refrescar es que el Gobierno nacional restituyó el período de 180 días para que las empresas liquiden los dólares que les ingresan por las ventas al extranjero. La medida era reclamada por el sector exportador luego de que los plazos fueran acortados por el Poder Ejecutivo a 15 y 30 días. La respuesta fue rápida y favoreció en un principio a compañías alimenticias, automotrices, mineras y bodegas como Dante Robino, Norton, Escorihuela, Trivento y el Grupo Peñaflor, este último líder en exportaciones de vino de la Argentina y uno de los primeros productores a nivel mundial. Destacar también que al ser frenadas las importaciones, muchas compañías que traían productos a la Argentina se vieron obligados a compensar esas importaciones con exportaciones de productos nacionales para equilibrar la balanza comercial. Podrán importar en dólares la misma cantidad que lo que exporten y cuentan con un año para lograr esa relación 1 a 1.
Con el Gobierno Nacional suscribieron acuerdos muchas automotrices extranjeras. La firma alemana Porsche planea traer aproximadamente 100 autos por un valor superior a los 8 millones de dólares y compensará comprando vinos al Grupo Pulenta, que exportará vinos y productos olivícolas a 18 mercados del mundo, entre los que están Estados Unidos, Inglaterra y Brasil. Lo propio han realizado otras bodegas de Mendoza: Robino con la automotriz coreana Hyundai, La Rural también con la coreana Samsung y Norton con la italiana vendedora de electrodomésticos Indesit, por 10 millones de dólares. Hyundai reducirá importaciones y comenzará a exportar soja, vino y maní. Se estima que el monto total de sus exportaciones será de unos 157 millones de dólares de los cuales 2 millones serán en vinos.
Además el Gobierno argentino autorizó ya los planes de exportaciones e importaciones de las automotrices Chery, General Motors, Volkswagen, Mercedes Benz, Fiat, PSA Peugeot Citroën, Alfa Romeo y Ford. Estos acuerdos permitirán al país pasar del déficit por 6.000 millones de dólares registrado el año pasado en el comercio de autos a un superávit por 1.300 millones de dólares en 2012.

