El Gobierno tiene en estudio un proyecto presentado por la Confederación General del Trabajo (CGT) que propone gravar a las empresas que en el último año registraron ganancias superiores a 20 por ciento.
Se trata del Fondo Empresario Anticrisis (FEA), que no es ni más ni menos que un "impuesto a la renta extraordinaria", según precisó ayer el abogado laboralista de la CGT, Héctor Recalde.
Recalde indicó a radio América que este proyecto "fue presentado en la reunión con la Presidenta" Cristina Fernández de Kirchner, mantenida el lunes pasado por la cúpula de la central fabril, y afirmó que en el Gobierno "lo están estudiando".
El también legislador puntualizó que "el proyecto se elaboró hace un mes", y destacó que "en la Comisión de Legislación del Trabajo (que preside en la Cámara de Diputados) tuvo dictamen favorable de los asesores".
El abogado sostuvo que "hay empresas que ganaron no mucho, sino muchísimo" en plena crisis, y remarcó que el alcance del gravamen que propone la CGT es para aquellas que obtuvieron "más de 20 por ciento anual".
Al respecto, señaló que "un informe de la Bolsa de Comercio indica que la siderurgia tuvo una ganancia mayor a 40 por ciento, lo mismo que las telefónicas". Agregó que "el Banco Patagonia tuvo más de 50 por ciento de ganancia; y Grimoldi, cerca de 27 por ciento".
A su vez, Recalde afirmó que "a contramano del resto del mundo, en la Argentina no hay despidos masivos, sino masivas discusiones salariales".
"Por ahora los despidos masivos en términos generales están parados y se han reconvertido en suspensiones, en reducción de jornada o adelanto de vacaciones", indicó Recalde a radio América.
