En el grupo Techint pensaban que con la nacionalización de la siderúrgica Sidor se terminarían los incidentes con el Gobierno de Venezuela. Pero el plan de nacionalización del presidente, Hugo Chávez, volvió a poner en alerta a la empresa de capitales argentina y generó una ola de rechazos entre los empresarios locales.
Es que tres firmas pertenecientes al grupo argentino Techint figuran entre las cinco empresas productoras de hierro que serán nacionalizadas, según lo anunció el propio Chávez ayer en Caracas.
Las empresas son TAVSA (Tubos de Acero de Venezuela S.A.), MATESI (Materiales Siderúrgicos S.A.), en las que Techint tiene participación mayoritaria, y COMSIGUA (Complejo Siderúrgico de Guayana C.A), con presencia minoritaria, según consignó la agencia MarketWire, en tanto la Unión Industrial Argentina (UIA) señaló que la tres compañías son "pertenecientes al Grupo Techint", sin hacer referencias a la participación accionaria.
Tenaris, la controlada de Techint, que es poseedora de los activos venezolanos, admitió ayer en Luxemburgo y ante la Bolsa de Comercio de Buenos Aires tener conocimiento al respecto, pero precisó que "no se han proporcionado todavía detalles respecto del proceso de expropiación".
La UIA expresó en un comunicado su "repudio" a la medida y su "profunda preocupación por las consecuencias negativas de esta nueva iniciativa que afecta a una empresa argentina radicada en Venezuela, al tiempo que pide al Gobierno argentino "que arbitre los esfuerzos tendientes a revertir esta situación y defender los legítimos intereses de nuestro país en el exterior". "Es difícil de comprender cómo el gobierno de un país que manifiesta públicamente el carácter estratégico de la vinculación con Argentina y busca estrechar los lazos productivos entre ambas naciones, promoviendo las inversiones y el intercambio comercial, lleva adelante acciones que claramente ponen en riesgo las actividades de una empresa argentina", señaló la central fabril.
En el mismo sentido se expresó la Asociación Empresaria Argentina (AEA), que señaló que "valora toda mediación del gobierno argentino ante Venezuela para evitar que esta acción se concrete".
"AEA considera oportuno recalcar el principio de que el ámbito propio de las empresas privadas debe ser respetado. La injerencia estatal en dicho ámbito lesiona el dinamismo de la economía, y atenta contra el desarrollo económico y social", añadió la entidad. Techint ya se vio perjudicada el año pasado, cuando su controlada Sidor, también tras un conflicto gremial, fue nacionalizada por el Estado venezolano.
En este caso, Chávez anunció la formación de una gran empresa estatal "socialista", sobre la que no suministró más detalles.
"Hagamos ese plan de un solo gran complejo industrial integrado colectivo. El sector briquetero (de producción de briquetas o placas de hierro), nacionalícese", anunció el mandatario venezolano en un acto con trabajadores del sector en Ciudad Guayana, según reprodujo aquí la agencia francesa AFP.
Venezuela inició en 2007 una política de nacionalizaciones de industrias estratégicas, entre ellas la petrolera, la de telecomunicaciones y la de electricidad, que en 2008 también abarcó los sectores siderúrgico, cementero y bancario.

