Luego del encuentro de las presidentas de Chile y Argentina, que le puso plazos concretos que apuntan a lanzar la licitación del Túnel de Agua Negra en el segundo semestre del año y con 90 días para tener listo todo el aspecto técnico y administrativo del proyecto, se conoció ayer que quedan en carrera 18 de los 22 consorcios (UTE de empresas) que se presentaron, según confiaron desde el Ministerio de Infraestructura de la provincia. El listado con los nombres se oficializará en la próxima reunión del Ente Binacional Túnel de Agua Negra (Ebitan) que se realizará a fin de este mes en Santiago de Chile. Se supo que entre los consorcios finalistas están incluidas empresas de, al menos, 4 países fuertes: China, Brasil, Argentina y Chile. Y no es casualidad, en virtud que, sacando los ‘’países anfitriones’’ -que son parte físicamente interesada en la obra-, el gigante asiático y de América del Sur traen consigo respaldos financieros a cuesta, que a entender de las autoridades locales es ‘’determinante’’ al momento de elegir por uno u otro oferente. La obra tiene un presupuesto -actualizado al 30 de marzo del 2014- estimado en 1.600 millones de dólares.

El ministro de Infraestructura, José Strada, explicó que un paso clave era determinar los consorcios finalistas. Para ello, las comisiones técnicas de ambos países pusieron sobre la mesa los antecedentes de cada UTE. ‘’Las dos comisiones abordaron el análisis con parámetros claros de evaluación que teníamos establecidos. Por ejemplo, tenían que cumplir con una experiencia de haber ejecutado una longitud mínima de 5 km de túnel y un capital de trabajo de 350 millones de dólares; además de presentar balances, antecedentes y documentación de la empresa’’, contó el funcionario.

Lo que viene, luego de que se informe a cada consorcio que sigue en carrera y se llame a licitación, es la presentación de la oferta técnica y económica. En rigor, allí se sabrá la propuesta técnica, el precio de la obra y el detalle con una o varias entidades financieras que respaldan el proyecto y que están dispuestas a prestarle el dinero a la Argentina con una determinada tasa de interés, con los años de gracias y el plazo de devolución, o sea las condiciones del crédito. ‘’El financiamiento es ‘la niña bonita’ de un proyecto de esta magnitud, sabemos que van a haber capitales chinos y también brasileños’’, acotó Strada.

Lo que falta para licitar

En estos 90 días los equipos técnicos chilenos y argentinos deben tener listos para el llamado a licitación el pliego de condiciones generales, terminar el protocolo final y definidos los consorcios. Sólo está finiquitado el listado de 18 consorcios. En cuanto al protocolo, el primero de ellos está terminado e incluye aspectos como la ingeniería básica y el pliego de especificaciones técnicas. Resta el segundo protocolo, que trae consigo toda la normativa a la que se va a subordinar la obra, donde resaltan definiciones del tipo cómo va a ser el financiamiento, quién toma el crédito, quién pone las garantías, cuál será la zona de trabajo, cuál será la ley que va a regir. Estos puntos están avanzados pero aún falta la aprobación final.

Igual, se sabe, que el aval financiero lo pondrá Argentina (está en el presupuesto plurianual) y que también será quien tome el crédito: Chile devolverá el 28% y Argentina el 72%, atado al espacio que ocupa la obra en uno y otro país. En lo técnico, por ejemplo están ajustando la determinación con precisión de la zona de obra ya que parte de la actual traza que conduce a Chile se ocupará, por lo que se requiere definir aspectos logísticos. En cuanto al pliego de condiciones generales, hay definir -entre otras cosas- las responsabilidades que asumirán las partes involucradas, es decir ambos gobiernos y empresas.