
La pronunciada caída del dólar, tras los anuncios que realizó el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne, le dio cierta tranquilidad al Gobierno, que habla de "un punto de equilibrio" en torno a los 22 pesos y asegura que "quedó demostrado el poder de fuego" que tiene para controlar la divisa, pero al mismo tiempo pide "mesura" en el balance sobre lo que ocurra durante el resto de la jornada.
Pese al jueves negro de los mercados y la súbita alza del dólar, el Presidente no alteró sus planes. Como cada viernes, se recluyó en la Quinta de Olivos, donde convocó a sus principales asesores para seguir desde temprano el desarrollo de la jornada. También se sumó, pasado el mediodía, la diputada Elisa Carrió. Para la líder de la Coalición Cívica es momento de dar "gestos" desde el Gobierno: ayer al pedir "tranquilidad" pronosticó que bajaría el dólar; hoy volvió a estar cerca de Macri, con el objetivo de dar un apoyo simbólico.
Recibida por su pupilo, el secretario de Fortalecimiento Institucional Fernando Sánchez; Lilita almorzó con el jefe de Gabinete Marcos Peña, quien se instaló desde temprano en la Quinta y aprovechó que para juntar a los secretarios de Estado que tiene bajo su órbita, incluidos los vicejefes Mario Quintana y Gustavo Lopetegui.
La "Santísima Trinidad", como bromean algunos en el Gobierno al referirse al tridente Peña-Quintana-Lopetegui, participó, junto al ministro del Interior Rogelio Frigerio, de la reunión de coordinación que encabezó el Presidente. Fue un rato después del anuncio que realizó el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne, acompañado a último momento por el de Finanzas Luis "Toto" Caputo.
El respaldo de Macri a Dujovne y el re empoderamiento al titular del Banco Central Federico Sturzenegger son evaluados como dos decisiones exitosas en el núcleo más cercano al jefe de Estado. Se dice allí que no es momento para cambios.
