Oil M&S informó que hará una en Jáchal, en la zona de Pampa del Chañar, alrededor de mayo, y Repsol YPF anunció que también hará una el segundo semestre de este año, en Calingasta, en el área de Tamberías.
Las noticias llenan de expectativa al Gobierno, porque significa que continúan las inversiones de esas empresas en la provincia, pasando de la instancia de los estudios de sísmica 2D a las perforaciones, que confirmarán si los indicios de petróleo y gas ya encontrados corresponden a cuencas lo suficientemente grandes para ser rentables.
El negocio de los hidrocarburos es de alto riesgo porque requiere inversiones millonarias. Por ejemplo, para una perforación estándar se calcula un costo aproximado a 4 millones de dólares. Se trata de un agujero que se hace con máquinas especiales, de tan sólo unos 30 centímetros de diámetro, pero de una profundidad cercana a los 3.500 metros, que dará información detallada sobre la riqueza del suelo. La etapa previa consistió en estudios de sísmica 2D, que implican, a grandes rasgos, el uso de grandes camiones que poseen vibradores que emiten una onda debajo de la tierra la cual, al rebotar con las superficies, transmite el perfil geológico que sirve para descubrir las cuencas.
Así, se requieren de costosos y numerosos estudios antes de que se concrete la perforación. Por eso, si está la decisión de las empresas significa que les ha satisfecho el panorama y que hay, por ahora, buen pronóstico. Las últimas perforaciones de este tipo las realizó YPF a fines de los "80 (hizo unas 9 en diferentes áreas como Bermejo, Matagusanos y Jáchal). Esta vez, hay algo que las hace especiales y es que inéditamente se harán en zonas de precordillera y cordillera, cuando antes las exploraciones se concentraban en los valles del Este, según dijo el presidente de Energía Provincial Sociedad del Estado (EPSE), Francisco Alcoba, quien caratuló las presentes expediciones como "revolucionarias".
"Hasta ahora, nadie quería venir porque en San Juan no había petróleo. Pero ahora hay estudios razonablemente optimistas que los llevan a perforar". Sobre la proyección a futuro, el funcionario se mostró cauto: "ellos (por los empresarios) están convencidos de que se va a explotar, pero hay que esperar".
Estos avances se dan en dos de las tres zonas con exploración hidrocarburífera en la provincia. En enero de 2006 se licitaron las áreas Jáchal, Niquivil, Mogna y Caucete y se adjudicó Jáchal a Oil M&S. En septiembre del mismo año se licitaron las áreas Iglesia, Marayes, Río Bermejo, San Agustín, Sierra del Tigre, Talacasto y Tamberías. Se adjudicó Tamberías a Repsol YPF. Y en septiembre de 2008 el gobierno y Oil conformaron una UTE para la exploración del área Niquivil, contigua a la que la firma ya exploraba. Esta última está recién en la primera etapa, con análisis geoquímicos del suelo, y aún no entra en las pruebas de sísmica 2D, pero van en buen camino. Si Jáchal se confirma como cuenca importante, Niquivil abriría más expectativas porque podría ser su continuación hacia el sur, explicó Alcoba.

