Los viticultores, algunos periodistas especializados y muchos amantes del vino, tienen el falso concepto que la uva Torrontés es una sola, nada más que si se cultiva en La Rioja se la denomina Torrontés Riojano, si es en San Juan, Torrontés Sanjuanino y si es en Mendoza, Torrontés Mendocino. Peor aún hay salteños que definen a su Torrontés como salteño. Esto no es así, ya que se tratan de tres variedades diferentes cuyo origen es de la época colonial y estudios han determinado que son distintos a los Torrontés europeos. Entonces vale la aclaración. En la Argentina se desarrollaron a través de las semillas de las pasas de uva que los conquistadores trajeron de Europa. Esto posibilitó que surgieran variedades muy emparentadas entre si y distinta de la madre original. Fueron bautizadas por la tradición popular como Torrontés Riojano, Torrontés Sanjuanino y Torrontés Mendocino.
El Torrontés Riojano es una variedad que entrega vinos varietales muy aromáticos y se cultiva en la Rioja, Catamarca, Salta y San Juan. Se lo conoce erróneamente como Malvasía o Moscato D‘Asti. El Torrontés Sanjuanino se lo conoce como Moscatel Romano y en Chile como Moscatel de Austria, y es muy utilizado para Pisco y aguardientes, es una uva con menor carga aromática y de hollejo más duro uva, razón por la cual se la usó como uva de mesa y para pasas. Está muy difundido en San Juan pero mezclado con el Torrontés Riojano y el Torrontés Mendocino. Respecto del Torrontés Mendocino podemos decir que es una uva neutra, sin aromas, alternando producciones de años malos con buenos. Hay muy pocas hectáreas y con escasa importancia comercial.
Para eliminar un poco los ‘conflictos‘ entre riojanos, catamarqueños y salteños, y para no generar confusión en los mercados externos, el INV permitió colocar en las etiquetas de vinos la denominación a secas ‘Torrontés‘ para referirse como sinónimo de Torrontés Riojano. Esta medida no alcanza al vino realizado con uvas Torrontés Sanjuanino que si debe quedar claro en la etiqueta del envase.
PEGADO AL MALBEC
El vino argentino en el exterior hizo punta con el Malbec, y pese a que es originaria de Francia, es la uva emblema que muchos mercados asocian a nuestro país. Con las particularidades que tiene su vino blanco y por ser nativo, el Torrontés se va convirtiendo de a poco el la segunda uva insigne de la Argentina. Con 7.682 hectáreas es la cepa ubicada en el puesto octavo en escala de superficie luego del Malbec, Cereza, Bonarda, Criolla Grande, Cabernet Sauvignon, Syrah y Pedro Giménez. Sus vinos son consumidos en gran parte por un mercado interno interesante, pero poco a poco va ganado terreno en las exportaciones vendiendo cerca de 25 millones de dólares, lejos de los 3,5 millones vendidos en el 2004. Su principal mercado es Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y Brasil.

