Este año promete arrojar muy buenos resultados para los productores de aceite de oliva de San Juan y de todo el país. Es que ya comienzan a sentir en sus bolsillos el aumento del 32% en el precio para exportación y se ilusionan al punto de confirmar que continuará en alza hasta mitad de año. La olivicultura refleja un claro proceso positivo en la provincia, al compararse con el año pasado, en el que se negociaba a un valor de U$S 2.650 la tonelada, en abril, frente a U$S 3.500 que vale en la actualidad. Esta situación que llega a la provincia es la contracara del viejo continente, ya que la oportunidad que atraviesan los productores olivícolas sanjuaninos es fruto de las consecuencias de una baja cosecha que está afrontando el mercado internacional, sentido especialmente por España, la mayor potencia de esa industria.
Los productores de aceite de oliva son optimistas al mirar el porvenir, debido a que la exportación de este producto está en suba, porque la carencia que atraviesan los españoles, provoca que tengan que comprar a otros sectores agrícolas.
El agrónomo Daniel Dates explicó que “el aumento está relacionado con el exterior, porque España ahora tiene menos elaboración y es el mayor productor del mundo, por eso a medida que necesita España aumenta el precio y las ventas”. Además confirmó un importante dato, “hay necesidad en el mundo de aceite de oliva, ante esto los precios tiende a subir y a mantenerse.” Se trata de un significativo sector de las industrias olivícolas, ya que la mayoría de las hectáreas sanjuaninas, sembradas con olivos, son de aceitunas destinadas a la fabricación de aceite. “La producción será algo del 60% para aceite y 40 para conserva. Aunque hay algunas aceitunas aceiteras que son de doble propósito, como la Changlot” comentó Dates. El interrogante es si habrá productos para la demanda que llega desde el exterior, pero es un problema descartado ya que el año pasado contaba con 15 mil hectáreas de olivares y este año se han duplicado, según aseguró el experto. En cuanto al número que se espera exportar este año hay grandes expectativas. El productor Néstor Vagliengo arriesgó a grandes rasgos que pueden alcanzar las 20 mil toneladas de aceite, lo que significaría una elaboración de 100 millones de kilo de aceituna aceitera. Sin embargo hay un aspecto en el que Dates no se muestra contento y es en el de la inflación. Al trabajar con el mercado mundial tienen que especular con las posibles devaluaciones del dólar y a veces no se obtienen las ganancias anheladas. “Exportamos algo pero no sabemos lo que vamos a cobrar” se quejó el empresario.
De todas maneras, la suba mundial de precios da un importante giro al sector aceitero local que viene de sufrir fuertes mermas en la campaña anterior. El desequilibrio en la producción fue ocasionado por una dura situación climática, que trajo serios problemas y angustió a los productores de oliva de toda la región, al ver que se acercaba la época de cosecha y tenían que afrontar las pérdidas. En aquel entonces, no encontraron solución, porque tuvieron gran parte de esta materia prima dañada por el frío extremo, en momentos donde las plantas estaban en etapa de floración. La pérdida fue tan grande que en algunos departamentos sintieron el impacto de hasta en el 90% de su producción.
Hoy esto es diferente, porque tienen sobrecargadas las plantas con materia prima con la que intentarán alcanzar el stock que necesitan para ofrecer en otros países. Por esto, estiman que se sentirá un mayor salto en la exportación cuando haya cumplido gran cantidad de elaboración; es decir, a fines de mayo, o en el transcurso de junio.

