La Podredumbre blanca que ataca el ajo volvió a poner en jaque los controles sanitarios en Calingasta: hace algo más de 24 horas entró al departamento un camión con unos 7000 kilos de semillas aparentemente enfermas -las están analizando-, sin que exista un control efectivo. Dicen las autoridades que necesitan hacer una normativa que legisle el ingresó, algo que recién estaría en el 2011, pese a que hace 20 días en departamento se descubrió la plaga que vino oculta en semillas compradas en Mendoza.

La Podredumbre blanca del ajo es una plaga muy peligrosa, porque no sólo que una vez sembrada daña la planta hasta podrirla, sino que el hongo inutiliza el suelo hasta por 50 años, según dicen los expertos.

Los productores aseguran que las autoridades sanitarias no le brindan respuestas.

A principios de marzo, una decena de productores de Calingasta se alarmaron ante la presencia en unas semillas de ajo provenientes de Mendoza de la Sclerotium cepivorum, popularmente conocida como Podredumbre blanca, que es una plaga que ataca al ajo pero principalmente provoca que la tierra donde se siembre la semilla quede inutilizada por hasta 50 años.

"Realmente estamos muy preocupados, no puede ser que nadie nos brinde una respuesta concreta ante un problema muy serio. Esta plaga es gravísima, sería un desastre que se siembre estas semillas. Lo que pedimos es que alguien haga algo, porque desde la municipalidad nos dan todo el apoyo y una gran mano, pero necesitamos respuestas de la gente de la Dirección de Sanidad Vegetal y tiene que ser urgente, porque acá no deberían entrar camiones con semillas hasta que el control no sea más exhaustivo", dijo ayer un importante productor ajero de Calingasta que pidió reserva de su identidad.

Jorge Escobar, desde la Dirección de Sanidad Vegetal, dijo que "para que la barrera fitosanitaria detenga un camión con semillas de ajo debería haber el respaldo de una normativa, reglamentación que no está y que luego que termine esta siembra nos vamos a reunir -el 16 de abril próximo- para que la temporada que viene la tengamos".

Por el momento se están tomando datos sobre el origen y destino de cada camión que ingresa con semillas de ajo al departamento. Según Escobar, "gente del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y del municipio visitan la finca donde va la semilla, tomamos muestras y le pedimos al productor que no la siembre hasta que estén los resultados -los análisis se hacen en Mendoza-".

El problema radica en la cantidad de kilos que ingresan al departamento: por hectárea se utilizan unos 1200 kilos, y por la cantidad de semillas la Dirección de Sanidad Vegetal apela a que los productores alerten ante la duda.

La sospecha de algunos productores de la zona apareció el martes último en la noche: sobre las 20 horas -generalmente es en horario diurno- ingresó un camión al departamento con semillas provenientes de Mendoza, pero además, era de la misma empresa que anteriormente ya había entrado con semillas contaminadas al departamento. De inmediato, un grupo de ajeros se percató que el estado del cargamento no era bueno y decidieron tomar muestras y enviarlas a analizar a Mendoza.

"Estas semillas estaban mucho peor que las anteriores, eran un desastre, son semillas de descarte que uno a simple vista se daba cuenta de que no servían y quien se acercaba podía percibir un olor desagradable que tenían. No se que pretenden enviando esto, pero queda claro que pueden perjudicar una zona tradicionalmente ajera", resaltó un viejo productor calingastino.

Horacio Rubrilar, director de Producción departamental, dijo que "el municipio no tiene las normativas para parar un camión en barrera y mandarlo de vuelta. En el caso de las frutas que se sospechan que pueden estar dañadas con la mosca de los frutos los mandamos de vuelta, pero para el caso de las semillas no tenemos una reglamentación para hacerlo. Por eso decidimos que ante la duda vamos analizar las semillas, hasta que tengamos las herramientas para que directamente no ingresen", destacó.

Cuando el 13 de marzo último se comprobó que el cargamento de semillas tenía la Podredumbre blanca, el empresario mendocino mandó un camión a Calingasta para recoger las semillas enfermas por pedido de los ajeros y por sugerencia del municipio y Sanidad Vegetal.


¿Por qué comprar semillas contaminadas?

Esta vez los productores que recibieron las semillas serían cuatro, que por desconocimiento o apuro -se acota el tiempo de siembra- prefieren plantar y arriesgarse.

Pero además habría otros condicionantes: fuentes calificadas del departamento dijeron que "algunos productores no les queda otra que sembrar estas semillas, porque es parte del acuerdo con el empresario mendocino, que les compra el ajo y como parte de pago les da semillas".

El empresario mendocino en cuestión es un tal Basile -según afirman desde el municipio- y tiene un galpón en Tamberías donde aglutina el ajo de unos 50 productores locales.

Según trascendió, Basile les habría dicho que "siembren y que cualquier cosa ellos se hacía cargo". Claro que el problema no es la pérdida de unas hectáreas de ajo sino el daño prácticamente irreparable que provoca en el suelo que se siembran las semillas contaminadas.