San Juan, segunda provincia en tamaño del sector, cuenta con un balance de 75% de empresas con perfil doméstico (correspondiente a 45 casos), que acumulan el 96% del volumen; y con 15 empresas con perfil exportador, el restante 25 %, y que representan en volumen el 4%. Si comparamos los resultados obtenidos en 2013 con los de 2005 encontramos en la mayoría de las provincias una tendencia a la reducción de la participación de las empresas con perfil mercado interno a favor de las exportadoras en donde San Juan es la provincia con más importante cambio. Sin embargo esta relación se considera baja con respecto a Mendoza que tiene el 42 % con perfil exportador. Sólo el proceso inverso se registró en Salta y Catamarca. En un informe llamado ‘Establecimientos vitivinícolas: perfil exportador versus perfil mercado interno‘ elaborado por el Observatorio Vitivinícola Argentino se explica como es la relación de las bodegas en la Argentina según el destino que le dan a la mayoría de su producción y cómo ese perfil varía según el tamaño de las empresas y la ubicación geográfica de las mismas. Las estadísticas hablan de una Argentina que históricamente se ha inclinado a su fuerte y voluminoso mercado interno. Si bien los distintos ciclos de la vitivinicultura han hecho variar el volumen que representa este mercado, así como su composición, su preponderancia nunca ha sido puesta en duda.
Distintos factores de cambio acarrearon situaciones de sobre stocks estructurales (la oferta excede la demanda de manera constante), lo cual provocó durante la década de los 90 un proceso de reconversión, tanto en el parque varietal, en lo tecnológico, en el número de actores, en el origen de las inversiones, etc. Un cambio fundamental que se produjo fue la apertura hacia mercados externos, ya que hasta entonces las exportaciones eran solo marginales.
Las exportaciones han llegado, en 2013, a quitarles el 21% del mercado a los domésticos (según datos del INV 2013).
En el presente informe intentaremos cuantificar cómo se encuentra en la actualidad la relación entre empresas cuya actividad principal es el mercado interno y las que priorizan el mercado externo. Se define a perfil ‘mercado interno‘ o como sinónimo ‘perfil doméstico‘, a quienes destinen una mayoría simple de su volumen a venderlo en dicho mercado, mientras que ‘perfil exportador‘ aplica a quienes cumplen lo mismo pero hacia el mercado externo. En este análisis están excluidas del análisis las bodegas trasladistas, considerando que pertenecen a un eslabón de mercado donde actúan como oferentes de las mismas bodegas que comercializan el vino a destino final. Adicionalmente, clasificamos los establecimientos por tamaño, según el siguiente criterio: Pequeños a los que venden menos de un millón de litros; pequeños/medianos a los que venden entre 1 y 5 millones de litros; medianos/grandes entre 5 y 10 millones de litros y grandes con más de 10 millones de litros de venta a consumo. En el total país hay 719 establecimientos, de los cuales 447, es decir el 62%, corresponden a empresas con perfil mercado interno, mientras que 272 reflejan perfil exportador. En Mendoza, de los 568 establecimientos registrados, el 58% tienen perfil de mercado interno y el 42%, exportador.
Resto de provincias
En el resto de jurisdicciones analizadas el panorama es muy diferente, ya que toman absoluto protagonismo las empresas con perfil mercado interno, con la excepción de Neuquén, donde el bajo número de actores produce participaciones más equilibradas. Salta, Catamarca y Río Negro son las provincias con un perfil mercado interno más marcado (más del 80% en cantidad de actores y más del 95% en volumen). San Juan, segunda provincia en tamaño del sector cuenta con un balance de 75% de empresas con perfil doméstico (correspondiente a 45 casos), que acumulan el 96% del volumen; y con 15 empresas con perfil exportador (25%), con el 4% del volumen. En el caso de La Rioja, nuevamente con un número muy bajo de participantes (8), 5 tienen perfil doméstico y 3 exportador.
Conclusión
El proceso de apertura del sector vitivinícola hacia mercados externos se verifica mediante la observación de la creciente importancia de las empresas con perfil exportador en el total. Esta realidad se registra a nivel global en el país, pero es en Mendoza donde se registra el corazón de la internacionalización del sector.
Sin embargo, la importancia del mercado interno a pesar de perder en participación, no ha perdido en preponderancia, ya que sigue liderando con holgura el sector.
Las empresas de tamaño pequeño son una gran mayoría, pero manejan volúmenes escasos. En cambio las empresas medianas-pequeñas y las medianas-grandes tienen bajas participaciones en cantidad de actores y en volumen, mientras que las grandes cuentan con muy baja cantidad de participantes, pero sus volúmenes son marcadamente mayoritarios.
