Marcha atrás. Eso fue lo que el Gobierno le exigió a las cadenas de electrodomésticos que habían remarcado sus productos hasta el 25% de su valor pero a pesar de ello ayer en San Juan sólo 3 de 9 firmas consultadas cumplieron y las demás argumentaron que ‘’aún no reciben las listas nuevas con las bajas’’, según un sondeo de DIARIO DE CUYO. Las que se acogieron a la medida oficial, reconocieron que aumentaron hasta un 5% los productos de línea blanca, o sea heladeras, lavarropas y cocinas; y 7,5% en el caso de los artículos agrupados bajo la figura de ‘’tecnología’’ y donde se encuentran tablets, computadoras personales y celulares, entre otros. Los 3 que acomodaron sus precios a tono con el pedido oficial fueron Musimundo, Fravega y Garbarino; mientras que no lo hicieron todavía Comesa, Dismar, Ribeiro, Argentina Hogar, Falabella y Casa Reig.
‘’Si aumentamos al principio fue a consecuencia de la incertidumbre que se generó y la falta de certezas que exponían los fabricantes. Por eso ni bien la Secretaría de Comercio nos convocó y explicó la situación, empezamos la tarea de ordenar todos los precios y aumentar sólo aquellos que tengan un componente importado, sin exceder el límite de 7,5%’’, explicó el director Comercial de Garbarino, Juan Manuel Aragonéz. En Fravega, que ni bien el dólar llegó a los 8 pesos sacó todos los precios de exhibición, dijeron en voz baja que ‘’acatamos la orden del Gobierno y se trabajó desde el mismo miércoles que se dio el anuncio en volver atrás los precios de los productos que habíamos subido’’. La metodología se repitió en Musimundo, una de las cadenas que no sólo aplicó un alza de entre el 15 y 25% a varios de sus artículos, sino que además puso precios que tenían una vigencia de 72 horas: ‘’Estamos en sintonía con lo que pidió Comercio’’, apuntó escuetamente un directivo local.
Estas cadenas, entre la tarde del jueves y la mañana del viernes pasado, despuntaron alzas de grueso calibre: por ejemplo, un equipo de música Sony pasó en un abrir y cerrar de ojos de 7.499 a 8.999 pesos.
Bien, ese artículo debería costar ahora como máximo 8.061 pesos si se le aplica el 7,5% de incremento sobre el valor que ostentaba al 21 de enero. O en el caso de un aire acondicionado de 2.250 frigorías Coventry que saltó de 3.999 a 4.798 pesos, y que ahora su precio no tendría que estar por encima de los 4.299 pesos. ‘’Nos encontramos de un momento para el otro con proveedores que nos pusieron nuevos precios y, a diferencia de ellos, nosotros no podíamos bajar la persiana y lo que se hizo fue aumentar hasta tanto haya algo de certezas’’, dijeron desde Musimundo.
Los que no rebajaron:
‘’No hemos recibido comunicación alguna de casa central, la estamos esperando pero por ahora nos manejamos con las listas que llegaron desde el viernes pasado’’, comentó Luis Luna, a cargo de la sucursal de Ribeiro en Rawson. ‘’Estamos esperando, está claro que si otras cadenas bajan cualquiera de nosotros debemos seguir la misma línea pero por ahora los proveedores no dan señales. Entendemos que el lunes pueden haber novedades’’, agregó Francisco Suracci, gerente de Comesa. Los comerciantes están inquietos porque, intertanto, los clientes entran a cuentagotas a los locales y las ventas se desplomaron: ‘’¿Quién va a venir si nadie sabe a ciencia cierta a dónde termina esto? Hoy (por ayer) vino un hombre a comprar una heladera porque se le había quemado el motor y no le quedaba otra, sino no vendíamos nada’’, contó el propietario de Dismar, Alberto Cassab. Otro tema que preocupa a las casas de venta de artículos del hogar es la falta de stock. ‘’Los fabricantes no nos bajan los precios y tampoco envían nada’’, se sinceraron desde Argentina Hogar.

