Las suspensiones y algunos despidos en las terminales automotrices y autopartistas radicadas en el país encendieron luces de alarma en el Gobierno nacional, y uno de los puntos a resolver tenían que ver con el equilibrio de la balanza comercial con su principal socio. Así las cosas y tras varias negociaciones, Argentina y Brasil prorrogaron esta semana el acuerdo automotriz por un año (desde el 1 de junio pasado hasta el 30 de junio de 2015), que le va a permitir a la industria tomar un poco de aire.

El ministro de Economía, Axel Kicillof, dijo que con este acuerdo ‘’se marcaron pautas para la participación de las empresas. La idea es balancear el comercio por acuerdos privados. Dar previsibilidad a la balanza comercial y el flujo de divisas‘. Además se comprometieron a preservar ‘’un mínimo’’ del 11% del mercado brasileño para autos argentinos, y del 44,3% del mercado local para los productos que lleguen de Brasil.

Para llegar a esos márgenes mínimos, también se dispuso un término del intercambio que implica que por cada millón de dólares que Argentina exporta a Brasil, el vecino país puede vender a la plaza local productos por 1,5 millones de dólares, según detalló esta semana el diario Ambito Financiero.

El acuerdo en el sector automotriz aparece como central para la búsqueda del equilibrio comercial entre ambas naciones ya que si bien la Argentina tuvo el año pasado un superávit por la venta de autos terminados de 389 millones de dólares, éste no logró compensar el déficit de 2.767 millones de dólares que registró el comercio de autopartes.

También se contempla la construcción de una política industrial común para autopartes, que considere la revisión de la estructura arancelaria.