La transferencia del paquete accionario de la autopartista Delphi, de capitales estadounidenses, hacia el grupo empresarial que lidera Héctor Méndez, titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), entró en tiempo de descuento. Por eso, esta semana fue calificada como “importante” por el Gobierno, ya que se dará una nueva reunión (la fecha límite es el viernes, pero puede ser antes) entre representantes de la firma, el gremio plástico, los trabajadores y funcionarios para conocer el avance de la negociación final y cuándo se fijará un nuevo encuentro en el que se concretará la firma del contrato definitivo. Además, fuentes calificadas destacaron como positivo que hoy los 470 empleados regresarán a sus puestos para fabricar mazos de cables y abastecer a la automotriz Peugeot. La planta volvió a tener materia prima y hay stock suficiente para “las próximas semanas”, dijeron las fuentes.
Delphi, que pertenece al fondo buitre Elliot Managment, firmó el precontrato de venta con Méndez, luego de intensas negociaciones. El objetivo de la firma era cerrar, indemnizar a los trabajadores y mudar todos los proyectos a la filial de Brasil para abastecer al mercado automotriz desde ese país. Sin embargo, la Provincia y la Nación gestionaron para que transfirieran las acciones y que los casi 500 operarios no quedaran en la calle. Delphi se comprometió a vender, pero como puso trabas, la administración kirchnerista la obligó a realizar la transacción. Además, la AFIP radicó una denuncia por vaciamiento de empresa.
Méndez quiere que la planta esté produciendo, ya que Peugeot se comprometió a seguir comprando los mazos locales y además, Fiat también acordó adquirir los productos para uno de sus modelos de autos. Ahora, sólo falta la firma del contrato definitivo entre Delphi y el titular de la UIA.

