Primero fueron los colectivos y ahora los taxis, servicio usado por más de 60 mil sanjuaninos a diario. El Gobierno autorizó hace poco un incremento en el precio del boleto desde el 1 de este mes y en el transcurso de la próxima semana piensa recibir a los empresarios del sector de autos de alquiler, para discutir la actualización de la tarifa. Hugo Morales, al frente de las cámaras que nuclean a taxis y remises, dijo que el aumento debería ser similar al de agosto, cuando se aplicó un 22% más.
En el Gobierno sabían que una vez en vigencia la nueva tarifa para viajar en colectivo, era muy posible que los propietarios de remises pidieran un aumento. Si bien aún no ha existido una presentación formal o una fecha definida para comenzar a discutir, ya hubo contactos informales y tanto en el Ejecutivo como en el sector empresario aseguraron que esta semana iniciarán las negociaciones.
El resultado de las conversaciones despierta especial interés en la gente, en virtud de que el servicio de taxi es sumamente demandado. Según los números que manejan los empresarios, en San Juan hay 62.500 personas que diariamente viajan en este tipo de transporte, a razón de un promedio de 62,5 individuos por cada uno de los 1.000 taxis acreditados que hay en la provincia.
La tarifa actual es de 5,5 pesos la bajada de bandera, 48 centavos cada 100 metros y 38 pesos la hora de espera (después de las 22, los valores suben un 10%). Significa, por ejemplo, que una persona debe pagar 10,3 pesos por viajar un kilómetro en taxi.
El último aumento se dio en agosto de 2013, cuando la bajada de bandera escaló de 4,50 a 5,50 pesos, es decir un 22% más. Y los empresarios se toman de ese porcentaje para iniciar las nuevas conversaciones. Según Morales, esta vez el incremento debería rondar esa cifra.
En el Gobierno se manejan con cautela. Aunque cuando fueron consultados por la pretensión de los empresarios, opinaron que “en principio “parece un número razonable” y no lo descartaron.
En caso de prosperar la pretensión de los propietarios de los vehículos, el precio de movida por tomar un taxi se iría a 6,70 pesos y los usuarios deberían pagar 58,5 centavos cada 100 metros recorridos. Entonces, andar un kilómetro pasaría a costar 12,5 pesos.
Aunque algo más de 6 meses que se ajustó la tarifa, los empresarios aducen que es necesario actualizarla de nuevo debido a que se agudizó la inflación y a que los costos para poner a los vehículos en la calle se fueron a las nubes, sobre todo el combustible. Fundamentalmente durante los meses de enero y febrero, tras la devaluación del peso.
En la negociación no entra el sector de los remises, porque ese servicio no tiene tarifa regulada por el Ejecutivo provincial sino que depende de lo que acuerde el propietario con el usuario de turno. No obstante, en la práctica, los empresarios suelen tomar como referencia la tarifa de los taxis para no quedar desacomodados en el mercado y evitar riesgos de perder pasajes frente a sus primos hermanos.
El negocio de los taxis y los remises maneja una cifra de dinero varias veces millonaria. Las estadísticas del sector empresario indican son unos 20 millones de pesos mensualmente. Y estiman que los truchos, que proliferan desde hace años, implican un monto similar para la economía provincial.

