La actividad económica en junio cayó 0,4 por ciento respecto a igual mes del año pasado y 0,8 por ciento con relación a mayo, según informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

El INDEC modificó a la baja la información de mayo y por lo tanto los resultados de junio revelaron que la economía sufrió el segundo mes consecutivo de caída. La corrección impuesta por el organismo produjo un cambio drástico en la tendencia de los datos de mayo dado que en un primer momento se había precisado que la economía se había estancado respecto de mayo de 2008 y había subido 0,1 por ciento frente a abril. El informe difundido marca que el Producto Bruto Interno (PBI) en mayo bajó 0,3 por ciento en forma interanual y 0,2 por ciento con relación a abril.

Por lo tanto, de datos que marcaban un nivel de actividad similar al que se registraba un año atrás se pasó a una contracción del PBI. Así, junio sumó el segundo mes con datos "en rojo" y en porcentajes mayores, lo que señala un ritmo de deterioro más pronunciado.

De acuerdo con la información oficial, en junio la economía sufrió una baja interanual de 0,4 por ciento y frente a mayo la caída fue de 0,8 por ciento.

Pese a estos resultados en el balance de los siete meses del año transcurridos la economía logra mantener un saldo positivo de 1,1 por ciento. Los datos corresponden al Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), un indicador que difunde el INDEC en forma mensual a modo de adelanto de la evolución del PBI que se informa trimestralmente.

La caída en el ritmo de actividad económica se había vislumbrando a partir de una serie de indicadores previos, producidos por el mismo INDEC.

Por ejemplo, la industria en julio acusó una baja de 4,4 por ciento respecto de junio y un leve alza de 0,6 por ciento contra el mismo mes de 2008.

Por su parte, la construcción sufrió una caída de 2,9 por ciento contra mayo, aunque frente a junio del año pasado hubo una recuperación de 5,5 por ciento.

A su vez, las exportaciones tuvieron una baja de 5 por ciento, mientras que las importaciones se desplomaron 30 por ciento.

Las cifras del INDEC, sospechosas de manipulación, contrastan con cálculos de consultoras privadas que aseguran que la economía nacional sufrió una contracción del 5,5 por ciento en el primer semestre del año.

Para 2009, el presupuesto oficial prevé un crecimiento de 4 por ciento frente a pronósticos privados que hablan de una caída del 3 al 5 por ciento.