Más de 200 familias se encuentran afectadas directamente con el freno de las obras de la ruta 150 por parte de la empresa constructora Cartellone, según informaron ayer fuentes de Vialidad Nacional. La semana pasada esos trabajadores y encargados de obra no recibieron órdenes de subir a los campamentos instalados en la zona de Caballo Anca y Valle Fértil, por lo que temen por sus fuentes de trabajo, según lo hicieron saber a través de medios radiales de Jáchal, departamento de donde provienen muchos de los trabajadores. En el conflicto también está la incertidumbre por la continuidad de negocios de empresas proveedoras y de servicios. Ayer se supo también que desde principios de año la empresa había empezado a hacer achique de gastos, y por ejemplo; de dos comedores para el personal que tenía en la zona de construcción de la ruta 150, se habían achicado a uno solo. También se habían realizado recortes en los pagos de viáticos por gasoil a las empresas proveedoras de la comida al personal, según informaron fuentes del sector.
MALESTAR
El disgusto contra la constructora ha ganado los pasillos oficiales y no se disimula, luego de que en la semana que pasó la firma bajó al mínimo el ritmo de obra, despachó a los obreros y tiene en vilo la continuidad de la megaobra vial, clave para el Corredor Bioceánico que unirá en un futuro el puerto de Porto Alegre en Brasil, con el de Coquimbo en Chile. Aunque la empresa no habló, fuentes de Vialidad Nacional informaron que lo hizo aduciendo demoras en los pagos -que existen con todas las obras- y la necesidad de readecuación de un parte de la traza, concretamente; la de un par de puentes en la zona.
‘’Hay mucho enojo porque la empresa Cartellone no habría cumplido con lo establecido en los contratos, no está a la altura de las circunstancias’’, dijo ayer una alta fuente del Gobierno provincial. ‘’Es un crimen lo que hacen (por parar los trabajos), no queda nada más que un 20% de obra’’, agregó la fuente. Así, en tan sólo 5 meses el estado de ánimo por la construcción de la monumental ruta 150 pasó de la euforia a la indignación. El 19 de noviembre pasado el responsable máximo de la Dirección Nacional de Vialidad, Nelson Periotti; junto al gobernador Gioja recorrieron por 7 horas la traza y elogiaron la envergadura de las obras mas difíciles -principalmente los túneles y puentes gigantes realizados por la constructora del conflicto, en la zona más complicada de Caballo Anca y Quebrada Agua de la Peña, en el límite entre Valle Fértil y Jáchal. Mientras tanto, en Vialidad Nacional, tanto en la provincia como en la Nación, se llamaron a silencio para no entorpecer las negociaciones que incluyeron maratónicas reuniones con directivos y abogados de Cartellone en Buenos Aires. La semana que viene habrá otro encuentro -aún no definen el día- y las autoridades del organismo vial tratarán de destrabar el conflicto para reanudar los trabajos lo más pronto posible, según informaron fuentes del sector. Se intentará lograr acuerdos financieros con Cartellone, para evitar el abandono de la obra. Pero las fuentes coinciden en afirmar que hay final abierto, y no se descarta la posibilidad de que haya que convocar a una nueva empresa contratista.

