Después de 4 años de paralización por planteos ambientalistas, a partir de julio de éste año y con una inversión cercana a los 50 millones de dólares, la multinacional española Repsol-YPF reiniciará la explotación de petróleo en la Laguna Llancanelo, un humedal ubicado al sur este del departamento de Malargüe y a unos 500 kilómetros al sur de la capital mendocina.
Ayer en el cuarto piso de la Casa de Gobierno el gobernador Celso Jaque le entregó al director de Exploración y Explotación de YPF, Tomás García Blanco, la aprobación de la declaración de impacto ambiental (DIA) que da luz verde a las perforaciones en el sureño departamento de Mendoza.
Con una tecnología novedosa (perforaciones transversales y hasta horizontales), la primera etapa del trabajo comenzará en a mediados de julio y estiman que va a disponer de 200 puestos de trabajo directos para mendocinos, especialmente de la zona (100 empleos directos en pozo y otros 100 por contratos y proveedores).
García Blanco adelantó en la ceremonia, que la empresa tiene ya diseñado el plan de inversiones para Llancanello (petróleo más denso, cubicado ya como yacimiento grande) con unos 50 millones de dólares iniciales.
Tras 3 años de debate, idas y venidas, las ONG ambientalistas y la oposición política aceptó los criterios de resguardo ambiental y control estatal, por lo que ayer firmaron el acta de compromiso. Celso Jaque destacó la trascendencia del reinicio, en empleo, en actividad económica y en ingresos fiscales (regalías e impuestos provinciales).
En cuanto al impacto ambiental, el directivo español García Blanco, explicó que harán perforaciones con moderna tecnología, y que permitirá realizar pozos horizontales que se perforan desde una misma locación sin ocasionar daños ambientales, en este caso, sobre la "laguna" -considerada reserva natural-.
