El mercado de la pasa de uva es chico pero no por ello deja de tener su peso en este negocio. En realidad, lo que los paseros ofrecen es un valor cercano a lo que los viñateros pretendemos, que está sobre los $2,40 como piso, de ahí para abajo todo es pérdida para nosotros. Puede ser referencia pero el mosto y el vino son los que marcan el ritmo. El tema de la devaluación es una bendición para las economías regionales que se tiene que reflejar en un beneficio para el productor primario, aquel que más arriesga y que sin embargo peor gana, por lo que esperemos también saboree las mieles de esta medida que aplicó el Gobierno de acelerar la ecuación del tipo de cambio. Ahora bien, tendrán que controlar la inflación para que los costos no suban al ritmo de lo que se devaluó o estaremos otra vez en la misma.
