A los constantes faltantes de combustibles se sumó otro problema para los estacioneros. La Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la Argentina expresó ayer su ‘preocupación‘ por el cierre de estaciones de servicio, unas 2.000 en los últimos años, y por la caída en la rentabilidad del negocio, que atribuyen a las petroleras.
