El Departamento de Hidráulica está trabajando para que a fines de diciembre la primera tanda de pozos de riego, que prometió el gobernador Gioja a las Juntas de Riego, estén reparados e inyectando agua al sistema y así ayudar a paliar la crisis hídrica por la que atraviesa la provincia. Se trata de 47 perforaciones que pertenecen a la batería de Zonda (cuenta con 77 en total) y que datan de principios de la década del ‘70.

De los 47, Obras Sanitarias Sociedad del Estado está cerca de poner en marcha 8 y además está comprometido a arreglar 4 más. El resto, es decir 35, los ejecutará Hidráulica y este lunes está previsto que arranquen con las primeras tareas, según dijo el titular de la repartición, Jorge Millón, luego de reunirse ayer con el ministro de Infraestructura, José Strada. La ley de Emergencia Hídrica, aprobada ayer sin modificaciones por la Cámara de Diputados (ver recuadro), lo faculta al Gobierno a realizar contrataciones directas para acelerar los tiempos, aunque el funcionario dijo que “no pagarán locuras por los trabajos”.

En el Gobierno provincial decidieron empezar con esta batería de pozos porque en un futuro estos inyectarán al acueducto Gran Tulum, una mega obra hídrica que busca multiplicar la disponibilidad de agua para consumo humano y que antes de fin de año aspiran a tener en proyecto de factibilidad técnica y económica. Es por eso que OSSE, tras un convenio con Hidráulica, reparará 12 pozos con recursos propios.

Todavía no hay un presupuesto oficial (por lo bajo fuentes oficiales reconocen que puede llegar a casi 20 millones de pesos), en virtud que a medida que vayan trabajando en cada pozo irán conociendo in situ la condición de abandono que ostentan y la inversión que necesitan. “Hay perforaciones con algunos equipos y otras que tienen todo roto. Si el pozo lo vale y eso lo vamos a evaluar de acuerdo a su rendimiento, vamos a equiparlos completamente. En estos días hemos tomado contacto con algunas empresas para presupuestar algunas tareas y poder trabajar cuanto antes”, comentó Millón. Igual, tanto desde las esferas oficiales y productivas, saben de antemano que para lograr perforaciones con buenos rendimientos en buena parte de los pozos deberán llegar más abajo de lo que hoy están las tomas, debido a que las napas -a tono con la falta de agua- han bajado ostensiblemente.