Buenos Aires.- A principios de abril, los cigarrillos sufrieron un aumento del 60% de su valor. Como consecuencia, según anunciaron desde las tabacaleras, en los últimos 10 días, el consumo se retrajo en un 50%. Debido a eso, la empresa Massalin tomó la medida de bajar el precio de los atados de todas sus marcas. Aunque la merma fue de sólo 2 pesos.
Como derivación del incremento, las tabacaleras sufrieron una mayor presión fiscal por parte del Estado, que llevó el componente impositivo del sector del 65% al 80%. La finalidad del Gobierno era recaudar más y distribuir ese excedente entre las provincias productoras, sin embargo, generó el efecto contrario. Derrumbó literalmente el consumo de cigarrillos en todo el país.
Si bien no hay un porcentaje estimado de la baja en el precio, en la mayoría de las marcas se aprecia una quita de $ 2 por paquete. Por ejemplo, el Marlboro Box pasó de $ 45 a $ 43. Lo mismo con Philips Morris Box, que bajó de los $ 42 a $ 40. En el caso del Benson & Hedges, el más caro, la empresa redujo su precio de $ 50 que tenía tras el aumento, a $ 48. Lo mismo hizo con el Parliament, que pasó a costar $ 48 también.
Por otra parte, los empresarios aseguraron que, cuando el Gobierno decidió incrementar el costo fiscal al sector advirtieron que la medida iba a causar un impacto diferente al buscado. “Dijimos que iban a bajar las ventas, y eso fue lo que pasó”, afirmaron al explicar las razones de la marcha atrás.
Si bien hasta ahora se conoce sólo la decisión de Massalin, es de esperar que como sucede siempre, en los próximos días también Nobleza Piccardo adopte la misma postura.
