El plan del Gobierno sanjuanino de prohibir que con las uvas comunes, cerezas y criollas, se haga vino y que en cambio se destinen exclusivamente a mosto tuvo buena recepción entre 2 de las entidades más representativas del sector vitivinícola mendocino. Referentes de Bodegas de Argentina y del Centro de Viñateros y Bodegueros del Este dijeron estar de acuerdo, aunque en la primera aclararon que la instrumentación debería ser paulatina y en la segunda, que se le debería exigir también a aquellos que gozan de compensaciones por exportar.

Distinta fue la reacción en la Unión Vitivinícola Argentina (UVA), en donde rechazaron el planteo por considerar que una prohibición es inconstitucional y que no ataca el problema de fondo, el cual gira en torno a las trabas a las exportaciones. En San Juan se manifestaron a favor de la propuesta, pero dudan de que sus vecinos lo vayan a respetar.

Las opiniones de los representantes de las entidades se debe a que la propuesta local apunta a sacar, según los cálculos oficiales, un promedio de 150 millones de litros de vino que se hacen en la vecina provincia con uvas cerezas y criollas, calificadas como de menor calidad enológica. Dicha cantidad termina elevando el sobrestock vínico y tirando al piso los precios. En cambio, en San Juan no se vinifica con esas variedades, cuyo destino es la elaboración de mosto.

Juan Carlos Pina, gerente de Bodegas de Argentina, destacó que "conceptualmente estamos de acuerdo. Hay que analizar si se debe instrumentar el 100 por ciento de la producción. A lo mejor funcione mejor empezar con un 70, 80 o 90 por ciento y llegar al 100 dentro de ciertos años". Con respecto al carácter obligatorio del plan, expresó que "creo que hay que ser bastante pragmático. Decir, señores, se destina el 70 por ciento y se envía esa cifra, porque si lo ponemos voluntario, bueno, nada".

Por su parte, Mauro Sosa, de los Bodegueros del Este remarcó que "estaríamos a favor, pero si lo hacemos todos". En ese marco explicó que aquellos que hacen vino porque compensan con exportaciones, se les elimine el beneficio para que tengan que comprar las uvas comunes para hacer mosto. En cambio, Sergio Villanueva, de UVA, dijo que la propuesta "es una postura simplista" y Eduardo Sancho, de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas (Acovi), señaló que debe analizarla dentro de su entidad (ver protagonistas).