Luego del alerta generado en Calingasta por la detección en semillas de ajo provenientes de Mendoza de una peligrosa plaga -Podredumbre blanca- que ataca a la planta y además deja daños por décadas en el suelo donde germine, los productores perjudicados se reunieron ayer en la edificio municipal con el director de Producción del departamento, Horacio Rubrilar; la jefa del Instituto Hortícola Semillero, Gloria Tropea, y el jefe de barrera fitosanitaria Juan Bianchi, y dejaron claro que ningún productor terminó sembrando las semillas infectadas con la plaga. El empresario mendocino que se las había vendido envió un camión para llevarse las semillas en mal estado.

En el encuentro, las partes acordaron gestionaron los mecanismos necesarios para que en los tres controles departamentales -Barreal, villa cabecera y Villa Nueva- se verifique la sanidad de las semillas que ingresan al departamento.

"Esta vez tuvimos la fortuna que nadie sembró y por eso tenemos que tener las herramientas para que no ingresen semillas con esta y ninguna enfermedad", aseguró ayer Horacio Rubrilar.