"No tengo cifras exactas aún, pero hay que calcular que el camión cuesta por día unos 180 dólares y los dos camiones con pasas de uva llevaban más de 10 días varados en la frontera, seguro son unos 2.000 dólares de gasto extra por cada camión", dijo Alberto Cassab, empresario pasero.
Este es sólo un dato de los que hoy se pueden cuantificar, pero el sector pasero resultó ser uno de los más perjudicados por la medida adoptada por Brasil el mes pasado, cuando comenzó a exigir permisos de importación para todos los productos argentinos. Esto significaba que cada producto debía contar con un permiso especial de importación del gobierno y lograrlo podía demorar entre 5 y 60 días. Por eso, los camiones quedaron varados en la frontera, hasta el último viernes, que lograron ingresar y llegar a destino.
Cassab dijo que este perjuicio económico será algo que habrá que discutir con los importadores brasileros "porque la culpa no es nuestra".
El conflicto no podía llegar en peor momento para la pasa. Es que es ahora cuando tiene mayor demanda para los productos de panificación navideña y Brasil es el principal mercado de la pasa sanjuanina. Con la frontera cerrada, muchos decidieron parar las plantas de proceso hasta que llegara el permiso pertinente o una solución más definitiva al conflicto que afecta al comercio binacional. Nadie ha sacado cuentas de cuánto perdieron en esos 10 o 12 días de inactividad, pero en esta situación había por lo menos otros 15 exportadores más que venden a Brasil, según datos de la Cámara de Paseros de San Juan.
Cassab contó que el martes pasado logró el permiso para el primer camión y el viernes para el segundo; y ambos pasaron ya al país que preside Lula Da Silva. El importador brasilero de las pasas de Cassab también obtuvo el permiso para el ingreso de otros 4 camiones que saldrán en los próximos días, de un total de 8 cargas que el mismo comprador tenía pendientes. "Hemos logrado el 50% de los permisos que se habían comenzado a tramitar", señaló el empresario sanjuanino. La empresa Prune estaba en una situación idéntica a la de Cassab y luego de intensas gestiones, logró los permisos en la misma semana.
El permiso que llegó esta semana para las pasas locales, llegó también para algunos otros productos que querían exportar a Brasil como vinos, ajos, aceitunas y aceites de oliva. "De a poco se van logrando las licencias y se va descongestionando la frontera", dijo con optimismo Roberto Gutiérrez, gerente de la Cámara de Comercio Exterior.
Pero Brasil mantiene la exigencia de las licencias, por eso desde la Cámara local hicieron una presentación por escrito al ministro de Agricultura de la Nación, al de Industria y al Canciller argentino para que los brasileros den marcha atrás con la medida.
"Estamos supeditados a la reunión de ambos presidentes que será el 18 de noviembre, puede solucionarse antes, pero no hay certezas", dijo Antonio Gimenez, el presidente de la Cámara.
