Anibal Pablo Olivares (30), abogado, estuvo dos años haciendo pasantías en Sistemas, en la Facultad de Filosofía mientras terminaba la carrera en Sociales. Allí conoció a quien es hoy su socio, David Widner (29), y ansiosos por probarse como empresarios fundaron Mercedario Software Factory, en honor al cerro más famoso de San Juan. Con talento, pero limitados en finanzas, buscaron financiamiento el año pasado en el Plan Semillas, de Industria de la Nación. "En marzo último nos dieron un crédito. Son 15 mil pesos y tenemos 3 años para devolverlo a tasa cero, con 6 meses de gracia", contó Anibal. Ese empujón ayudó para poder implementar un software libre (que no requiere de otras licencias legales para ser usado) orientado a la calidad de gestión educativa, que con mucho entusiasmo están ofreciendo en la Universidad Nacional de San Juan con la idea de implementar aulas virtuales. "’Creemos que este tipo de software tiene buena proyección en el mercado local. El gobierno planea dar varios millones de netbook en las escuelas, y no hay contenidos suficientes. Por eso es que nos decidimos por un software para educación, un nicho de mercado cuya demanda no está satisfecha en las instituciones educativas”, explicó el abogado, quien se encargo de dar todos los datos ante la ausencia de Widner.

La ventaja de ingresar al plan nacional es que los emprendedores están recibiendo capacitación en administración de marketing, para que la empresa sea un éxito "lo que es una herramienta adicional muy buena’, opinó.

Pero además, por si la idea principal no funciona y evitar que fracase el proyecto original, se vieron obligados a idear un software alternativo, al que también le tienen mucha fe en el mercado privado: una herramienta informática para las pymes locales para realizar gestión de inventario, y aplicar en cuestiones contables. "’Sirve para que las pymes puedan controlar stock y resolver los datos de los activos físicos. Es un proyecto de gestión y administración para empresas chicas. Las grandes empresas tienen un buen soporte, pero las pymes usan softwares truchos, hay un atraso grande en el uso de tecnologías”, explicó.

Mercedario SF (mercederio.sf@gmail.com) funciona en el departamento de Olivares, en Rivadavia, donde lo que no faltan son las computadoras, con las que están permanentemente intercomunicados, además de los servidores para pruebas. La elección del lugar no fue al azar: están cerca de las fuentes de trabajo -la facultad de Sociales y Exactas- donde estudian los programadores, a quienes pronto necesitarán subcontratar porque en este tipo de empresas el recurso humano es crucial. Mientras tanto, todo el aprendizaje lo están capitalizando en la práctica: Widner dicta cursos de extensión en Informática -enseña Corel y su manejo operativo- en la facultad de Filosofia, y Olivares actualmente es uno de los responsables de un curso a profesionales de Lexdoctor, un programa de software legal orientado a la gestión jurídica. Esta última capacitación se hace por primera vez en la facultad de Sociales y acuden unos 80 profesionales y trabajadores, principalmente del Poder Judicial, que además reciben una certificación oficial de la facultad.