Pese a que el nuevo ministro de Economía intentó transmitir confianza, la actividad se estancó en mayo, lo que se convirtió en el peor resultado desde noviembre de 2002, según informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

Según el organismo, en mayo de 2009 la variación del Producto Bruto Interno (PBI) fue "cero", con respecto al mismo mes de 2008. Si se compara con abril de 2009, la actividad tuvo un leve avance de 0,1 por ciento.

Este resultado prolonga la desaceleración que afecta a la economía desde el último trimestre de 2008 y frenó una serie de 77 meses consecutivos de crecimiento interanual.

En el primer cuatrimestre la economía había logrado sostener una tasa de crecimiento de entre 1,4 y 2,4 por ciento, acumulando en el período una expansión de 4,5 por ciento, siempre según la versión oficial. El estancamiento de mayo provocó que la evaluación acumulada desde enero cayera a 3,9 por ciento.

Los propios datos que el INDEC fue difundiendo durante ese mes permitían inferir un resultado de estas características, dadas las caídas que se habían producido en los principales sectores económicos.

La industria registró una baja de 1,7 por ciento, arrastrada por un desplome del 20,7 por ciento en la industria automotriz. Por su parte, la actividad de la construcción mostró una retracción de 3,4 por ciento.

En el comercio exterior se verificó una disminución de 18 por ciento de las exportaciones y una mayor baja de 49 por ciento en las importaciones. En tanto, el consumo de servicios públicos tuvo un alza de 8,5 por ciento, lo que en parte atenuó la caída de los otros segmentos de la actividad económica del país.

En la mañana y antes de que se difunda este resultado el flamante ministro de Economía, Amado Boudou, prometió que se seguirá fortaleciendo el mercado interno, protegiendo "el empleo argentino, que tiene que ver con cuidar el consumo interno, con que pueda haber un sistema jubilatorio y con que haya superávit fiscal y comercial". "Que nadie espere que nos nosotros vamos a hacer algo vinculado al ajuste", enfatizó el funcionario nacional, que aún informa oficialmente cómo se conformará su equipo de trabajo.

En diálogo con radio Mitre, Boudou habló ayer por primera vez públicamente a través de un medio de la ciudad de Buenos Aires. El funcionario aclaró que el plan financiero de Argentina se basará en "los mercados voluntarios de crédito", desechando así la posibilidad de buscar un acercamiento con el FMI.

"Hay que ver cuáles son los mejores instrumentos para acceder a los mercados de créditos, hay que poner mucha creatividad, hay que buscar alternativas, no hay que quedarse con lo tradicional, vamos a buscar un fuerte equilibrio entre el sector privado y el sector público", finalizó.

Consultado sobre el INDEC, Boudou se limitó a decir que "va a hacer algo" con el organismo y, tal vez en la señal más firme, sostuvo que: "Es parte del Ministerio de Economía".