El ministro de Gobierno de la provincia, Mario Adaro, salió ayer a hacer aclaraciones respecto de la reunión que mantuvieron en Catamarca los representantes del Consejo Federal del Trabajo de las provincias involucradas en el conflicto de la promoción industrial, y principalmente, sobre el documento que fue consensuado por los titulares de San Juan, San Luis, La Rioja y Catamarca. En charla con DIARIO DE CUYO, Adaro, explicó que "si bien el ministro de gobierno de San Juan, Emilio Fernández, es presidente del Consejo Federal del Trabajo -y yo lo voté, aclaró-, no puede presentarse a esa reunión como titular de esa Institución y avanzar sobre un tema donde él y la provincia que representa, tiene un interés personal. Fernández no puede decir que el Consejo Federal del Trabajo acompaña el sistema de promoción industrial para salvaguardar los empleos que están en juego, porque en esa reunión no estábamos todos los interesados. Yo no le he dado mandato para que él me represente en esos temas. Fernández ejerce un cargo y tiene responsabilidades, y no lo puede usufructuar sectorialmente". Según el ministro de Jaque, ese debate lo quiso proponer la provincia de La Rioja en el último encuentro que se realizó en Buenos Aires, pero los representantes de esa provincia lo levantaron de agenda. Asimismo, el titular de la cartera de gobierno de Mendoza, dijo que "no entiende como han podido justificar los números que se presentaron en el documento consensuado". Adaro hacía referencia al instrumento que valoriza el empleo de unos 50 mil trabajadores directos de las industrias promocionadas en esas provincias, como gesto que se suma al apoyo del decreto 699/10. Según explicó el ministro de gobierno de San Juan, Emilio Fernández, "el documento avala el objetivo del decreto, sobre compensar las diferencias y desequilibrios entre provincias, aclarando que no va en contra del crecimiento de otras jurisdicciones". Por su parte Mario Adaro, enfatizó que "después de 30 años, sostener y precisar que la creación o el riesgo de los puestos de trabajo involucrados en el sistema de promoción es de 50 mil empleos, es poco serio y muy al boleo" y agregó que "si creen que las empresas se van porque no van a tener más diferimiento, mal a funcionado el sistema que intentan defender y que no ha radicado inversiones legítimas. "Conceptual y doctrinariamente creo que hay que hacer algo con el tema del empleo en Argentina porque no se pueden perder más fuentes de trabajo, pero seguramente, no con éste sistema distorsivo", concluyó Adaro.