Con el afán de poner en consideración nuevos nichos de inversión, esta vez el foco serán las Obligaciones negociables. ¿De qué se trata? Son emitidas por una empresa que necesita financiar sus proyectos y que suele recurrir al mercado de capitales para obtener fondos a corto y largo plazo mediante estas emisiones. El inversor hace las veces de acreedor. Esta semana, San Juan Bursátil Sociedad de Bolsa SA y el Banco Hipotecario, salieron a ofrecer esta especie de títulos de deuda privados por un monto de 5.000.000 pesos (TNA 16% anual, con suscripción mínima de 1.000 pesos); y 50.000.000 de pesos (ampliable a 300.000.000 de pesos), respectivamente. La renta es en la actualidad más alta (entre 3 y 4 puntos) que un plazo fijo. “Es un instrumento de deuda que quien lo compra no se transforma en dueño de la empresa, sino en un acreedor. No hay ningún tipo de exigencia, sí un monto mínimo y se compra en múltiplos de 100 o de 1.000”, explicó el economista Eduardo Coria Lahoz. Puede calificar cualquier persona física o jurídica. Algunas Obligaciones pagan capital y renta junto, o no. Por ejemplo, la colocación de San Juan Bursátil dispone de 3 pagos trimestrales y plazo de 9 meses. La compañía se compromete a devolverles el dinero en el plazo e interés pactado.