Un barrio que está en una zona privilegiada del departamento Rivadavia -avenida Libertador casi calle Meglioli- que fue abandonado tras quebrar la empresa en el año 1996, está nuevamente en la mira del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) para terminarlo: son 141 departamentos que, en lo global, tienen un 40% construido. Desde la repartición aseguraron que van a gestionar 20 millones de pesos ante la Subsecretaría de Vivienda de la Nación que serían suficientes para concluirlo.
Ayer por la mañana, unos 40 de los 98 adjudicatarios que tiene el barrio ‘Gran Libertador’ en la actualidad, se reunieron y desde la ‘Cooperativa de Vivienda y Consumo’, que se formó inicialmente como una de las ‘patas’ que junto al IPV le daban forma a la operatoria financiera, le pidieron que ‘ordene sus papales’’ para presentarlos ante la repartición oficial.
‘No es fácil desde lo financiero esta obra, es hasta rara. Es una obra mixta que está parada, que una parte del capital lo ponía el adjudicatario y el resto lo financiaba el IPV, algo no habitual para nosotros. Además son departamentos grandes que tienen un costo para terminarlos bastante superior que la media que hoy estipula la Nación para una vivienda. Estos son condicionantes, pero para nada son trabas para terminarlo’’, explicó el titular del IPV, Martín Juncosa, quien agregó que ‘’no queremos hablar de plazos’’ y a la vez remarcó que, atento a que se puede reiniciar la obra, ‘’no queremos que se convierta en un negocio inmobiliario’’. Estiman que cada departamento hoy en día tiene un costo de ejecución de 200.000 pesos. Hay torres con departamentos terminados (los que dan a avenida Libertador), otros a medio hacer y el resto a la altura de las fundaciones (están sobre calle Ituzaingó).
Los pasos a seguir
El primer trámite que debe hacer la ‘Cooperativa de Vivienda y Consumo Barrio Gran Libertador’ es firmar la cesión del terreno al Instituto, porque una vez que se consiga el dinero la operatoria quedará completamente en manos del IPV, precisaron. Un punto clave de la ecuación financiera es el valor de la cuota. En este sentido y según contó el presidente de la Cooperativa, Guillermo Rodríguez, pretenden que se ubique ‘’entre los 700 y 800 pesos’’, es decir el equivalente a lo que abonan actualmente los adjudicatarios de las viviendas del tipo clase media.
En un principio, cuando se diseñó la operatoria allá por el año 1993, el valor inicial de los departamentos era de 32.800 pesos-dólares (momentos de la convertibilidad cambiaria). Alrededor del 30% del costo lo pagaba el adjudicatario a la Cooperativa (una entrega inicial y el resto en 48 cuotas) y el resto debía financiarlo con el IPV. Rodríguez explicó que a la institución que él preside ‘’casi nadie le debe un peso’’, por lo que todo quedaría para resolver entre el adjudicatario y el mismo Instituto. ‘’Tenemos que sanear nuestros papeles para llevarle un panorama más claro a la gente del Gobierno y que tengan desde lo administrativo todo en orden’’, dijo el directivo.

